Pantalla de radar, por BenFrantzDale, en Flickr (1056282822), con licencia CC by-sa
Publicado en febrero de 2014

La fuerza de las “señales débiles”

Me gustó leer hace unos días el artículo The strength of ‘weak signals’. Los autores, consultores de McKinsey, exponen varios casos reales en los que grandes compañías han encontrado fuentes de inspiración de negocio en lo que ellos llaman “señales débiles”: pistas, insinuaciones, no lo suficientemente potentes y asentadas como para destacar en los informes ni para que exista consenso sobre ellas, pero lo suficientemente reveladoras como para que alguien con la visión de negocio adecuada las detecte y se anime a seguir su rastro.

Esas “señales débiles” pueden detectarse en el mundo offline (p. ej. – un comportamiento de un cliente que llame la atención de un empleado en una tienda y le anime a proponer un cambio en el layout de la tienda). Sin embargo, es en la actividad online donde, hoy por hoy, tenemos acceso a un vasto terreno plagado de señales esperando a que alguien las detecte, sin movernos de nuestra mesa. Un comentario revelador en un blog, un hashtag inesperado o un grupo de fotos en Pinterest pueden poner sobre la pista de algo realmente grande a quien esté dispuesto a escuchar las señales, tenga capacidad para reconocerlas y apreciarlas y, no lo olvidemos, tenga el empowerment necesario para actuar.

Cómo detectar las señales online

Mejor dicho: ¿cómo es imposible que detectes cualquier señal que sea de utilidad para tu negocio? Sencillo: si no sintonizas la frecuencia en la que las emiten tus clientes. Todos conocemos ejemplos de organizaciones en las que quienes más cerca están del poder para decidir son quienes más lejos están de los medios sociales o menos entienden los cambios que la digitalización ha traído a nuestras vidas en los últimos años. Y no pensemos, exclusivamente, en las élites desconectadas que ocupan los consejos de administración, no: ese problema afecta por igual a una elevada proporción de mandos medios, personas más jóvenes y, teóricamente, más cercanas a la tecnología. Directivos y managers desconectados que no dudan en afirmar la importancia que tiene Internet en su negocio, pero que no podrían mencionar dos blogs sobre su sector, desconocen qué es el RSS y tienen una cuenta de Twitter, abandonada hace años, desde la que siguen a tres personas. No detectarían una señal débil sobre su negocio ni aunque viniera montada en elefante.

La receta para aprovechar las señales: salir en su búsqueda, conocimiento profundo del negocio y capacidad para actuar sobre ellas.

Así que la mejor forma de detectar las señales que te ayudarán en tu negocio es acercarte, de forma habitual, a los lugares donde se producen: los blogs, las redes sociales y otros medios online donde se habla de tu empresa, de tu industria o, simplemente, donde tus clientes hablan de su vida, de sus inquietudes y de sus necesidades. No podemos confiar, en exclusiva, en nuestras herramientas de monitorización y en esos chavales jóvenes que hay en el “departamento digital”, porque las señales débiles pasan inadvertidas tanto a unas (porque aún no son tendencias identificables numéricamente) como a otros (porque aún no conocen el negocio con tanta profundidad como para identificar el valor que hay en esas señales). Además, una señal detectada por alguien con capacidad para perseguirla tiene muchas más probabilidades de generar valor que si lo hace alguien que ha de pelear y convencer para lograr los medios y los permisos para tirar del hilo.

Lograr que directivos y mandos medios se acerquen, en persona, al mundo online no es sencillo. Llevamos ya años hablando del tema y el panorama no ha cambiado sustancialmente. El relevo generacional, además, no resulta nada prometedor: demasiados directivos de dentro de 10 años creen, hoy, que las redes sociales son cosas de “frikies” con demasiado tiempo libre. De este modo, las empresas que alcanzarán una mayor ventaja competitiva serán las que sean capaces de articular los procesos de buy-in a nivel directivo para lanzar iniciativas de escucha y participación de su personas más senior. Sin olvidar, además, la inclusión de la “sensibilidad hacia las redes sociales” como un requisito esencial de cualquier nueva incorporación senior.

Búsqueda de empleo y autocandidatura. Foto por Tax Credits, en Flickr (8125987596), con licencia CC by
Publicado en febrero de 2014

Consejos ESENCIALES para tus emails de autocandidatura

Por mi trabajo, gestiono varias direcciones de email genéricas de contacto. En ellas, recibo a diario un buen número de mensajes de autocandidatura de personas, principalmente jóvenes, en busca de empleo. La mayoría de esos mensajes son, desgraciadamente, lamentables. Trataré de resumir una serie de pistas para multiplicar las probabilidades de éxito de tus emails de autocandidatura.

Cuando empecé a escribir este artículo, lo consideraba un off-topic. Sin embargo, pronto caí en la cuenta de que no era así: nada hay más relacionado con el marketing que el marketing de uno mismo, como candidato, durante la búsqueda de trabajo. Al buscar empleo, somos marcas en busca de consumidores y, como tales, un mal email de autocandidatura es una oportunidad desaprovechada (¡perdida!) de impactar a nuestro cliente. Recuerda que no hay una segunda oportunidad de causar una buena primera impresión.

Por qué hay que cuidar más los emails de autocandidatura

Recuerda que, cuando envías tu CV a una empresa sin contestar a ninguna oferta específica, estás echando las redes en un gigantesco océano en el que ni siquiera sabes si hay peces. Así que más te vale que tu red sea grande y esté bien tejida porque, de lo contrario, lo más probable es que ni abran tu mensaje de autocandidatura. Ponte en el papel de quien recibe ese email: cada día, le llegan docenas (o incluso cientos) de mensajes de candidatos en busca de empleo; tiene poco tiempo y muchas cosas que hacer, así que no puede dedicar tres minutos a averiguar quién eres, qué sabes hacer o en qué ciudad vives. Normalmente, esa persona no gestiona los procesos de selección, sólo decide si borra tu mensaje o se lo envía a alguien a quien pueda interesar: pónselo fácil.

Manos a la obra

Así que, tras ver un montón de esos mensajes de autocandidatura escritos sin cariño alguno, he recopilado los principales errores que los candidatos suelen cometer en ellos y cómo evitarlos para maximizar las probabilidades de que tus emails hagan su trabajo con eficacia. Sin ningún orden en particular: >> Seguir leyendo Consejos ESENCIALES para tus emails de autocandidatura

  • Imagen: Búsqueda de empleo y autocandidatura. Foto por Tax Credits, en Flickr (8125987596), con licencia CC by
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Rompehielos CGC Healy, de la US Coast Guard. En Flickr (6653096745) con licencia CC by
Publicado en enero de 2014

Qué es un producto “rompehielos” y cómo evitar que escape a tu control

Los productos “rompehielos” existen en prácticamente todos los sectores. Se trata de iniciativas que una empresa lanza no para conseguir una rentabilidad directa, sino para hacer más efectivo su “enganche” con el mercado, ya sea generando atención, demostrando capacidad en un área determinada o facilitando la entrada en cuentas en las que sería difícil entrar de otro modo.

En el sector tecnológico, el recurso a los “rompehielos” es muy habitual, tanto en fabricantes de software como en proveedores de servicios tecnológicos. Pueden presentarse al mercado como un producto cualquiera o pueden llevar el apellido “prototipo”, “prueba de concepto” o algún otro similar, si su carácter es marcadamente innovador o experimental.

Los rompehielos son útiles: te proporcionan una excusa para comunicar, un mensaje que lanzar a tu mercado o una forma de romper barreras de entrada en algunos clientes. Pueden ser una forma acelerada de adquirir credenciales, de demostrar competencia en una línea tecnológica nueva. Además, sirven para que tu equipo simule trabajar en un proyecto real con una determinada tecnología. Un buen rompehielos debe reunir varias de estas características: >> Seguir leyendo Qué es un producto “rompehielos” y cómo evitar que escape a tu control

Contenedores, por Jim Bahn en Flickr (281385801), con licencia CC by
Publicado en enero de 2014

11 pensamientos sobre comercio exterior e internacionalización

El mundo es demasiado grande como para limitarte a hacer negocios dentro de las fronteras de tu país. El comercio exterior, y más aún en esta época de parón económico en España, es la vía sensata para el crecimiento y la expansión de la mayoría de las empresas. Sin embargo, lanzarse a una aventura internacional no es sencillo, ni es algo que deba hacerse sin el debido análisis previo.

A lo largo del tiempo, he ido recopilando experiencias, positivas y negativas, sobre lo que implica hacer negocios internacionales. Algunas, observando a mi alrededor y, otras, protagonizadas en primera persona. Aquí, un resumen rápido:
>> Seguir leyendo 11 pensamientos sobre comercio exterior e internacionalización

Fiesta, por Moyan Brenn (aigle_dore), en Flickr (7914623918), con licencia CC by
Publicado en enero de 2014

¿Qué es el SIM Score? Midiendo tu actividad en medios sociales

El SIM Score es una medida del sentimiento del mercado hacia tu marca, comparado con el sentimiento global hacia las marcas de tu sector. Su nombre significa, sencillamente, “puntuación de la influencia en medios sociales” (Social Influence Measurement Score).

Probablemente, es poco afortunada la inclusión del término “influencia” en su nombre, pues nos lleva a pensar en otros conceptos, como los cubiertos por herramientas como Klout, PeerIndex o Kred. Con el SIM Score no intentamos medir la capacidad de nuestra marca para influir, sino evaluar si estamos por detrás, a la par, o por delante del mercado en términos del sentimiento general registrado.

Se calcula así: >> Seguir leyendo ¿Qué es el SIM Score? Midiendo tu actividad en medios sociales

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