EtiquetaTwitter

Radiografía de un viral: el caso Tizón

Hace un par de días, publiqué un hilo en Twitter acerca de mi encuentro con Tizón, un perro pastor de Navacerrada (Madrid) que me maravilló con su “genio y figura”.

Ese hilo se “viralizó” y la historia ha salido en multitud de medios, tanto online como en la radio.

Si no sabes de qué va la historia, quizá quieras leerla antes:

Voy a analizar los acontecimientos, tanto desde la perspectiva personal como, inevitablemente, desde la visión de un profesional del marketing.

Os cuento.

Lo primero: ¿es real la historia de Tizón?

Real como la vida misma. Lo que cuento ocurrió el 31 de diciembre, mientras iba en bici desde Colmenar Viejo hasta Cercedilla. Yo fui el primer sorprendido por descubrir que Tizón es un “viejo conocido” de la policía de Navacerrada.

Seguir leyendo

Cómo dejar de ver esos tweets de gente a quien no sigues

En las últimas semanas, me ha sorprendido leer a varias personas en Twitter quejándose sobre “ver los likes de los demás” en su timeline.

Sorprendido, sí, porque yo no veo en mi feed los likes de los demás, aunque la cosa me resultaba familiar. Me he puesto a pensar y he caído en qué está ocurriendo y cómo resolverlo.

Seguir leyendo

Cómo elegir a quién seguir en Twitter. Y a quién no.

Hace poco, un ex-compañero de trabajo me preguntaba que cómo podía hacer para seguir a tanta gente en Twitter. Mi respuesta fue: ¿Tanta gente? Sólo sigo a unas 1.900 personas. ¡Eso deberías preguntárselo a quienes siguen a 200.000!

Lo cierto es que no sigo ninguna regla rígida para decidir a quién sigo en Twitter y a quién no. Lo que sí hago es usar una serie de criterios y de prácticas en mi uso diario de Twitter que me permiten tener la casa más o menos ordenada (ahora entro en detalle en eso), pero suelo concederme libertad absoluta para saltarme esos criterios cuando me apetece o cuando encuentro a alguien realmente sorprendente, pero que no encaja en ningún patrón anterior que me hubiera llamado la atención. Al final, si eres más o menos coherente al elegir a quién sigues, seguir a 2.000 personas no es complicado si no aspiras a leer todas y cada una de las cosas que digan y si pasas por tu timeline con suficiente frecuencia.

Supongo que, como en tantas cosas, lo primero y fundamental es decidir qué quieres lograr con tu cuenta de Twitter. ¿Estar informado? ¿Darte a conocer? ¿Divertirte? Seguro que no habrá un único motivo, sino una mezcla de varios y, también, seguro que habrá motivaciones que no querrás verbalizar pero que ahí estarán, en mayor o menor medida: demostrar cuánto sabes de un tema, entrar en contacto con mujeres/hombres, acumular followers para sentirte importante… Sea lo que sea lo que persigas, lo importante es que analices si las personas o marcas a las que sigues en Twitter son coherentes con tus intenciones.

En mi caso, uso mi cuenta de Twitter con fines profesionales, con unos leves tintes personales. A lo largo del tiempo, me ha permitido lograr estos objetivos: Seguir leyendo

¿Qué son, realmente, los influencers?

Todos hemos oído hablar del término influencer. Lo que quizá no esté tan claro es qué es realmente un influencer y a quién podemos considerar como tal. En lo único en lo que parece haber consenso, en la actualidad, es que identificar a un influencer es mucho más complicado que el mirar un simple par de métricas.

Cuando se empezó a hablar de influencers, hace ya algunos años, rápidamente hubo que echar mano de cifras simplonas para poner el corte en algún sitio y poder decir “a partir de aquí, estos son influenciadores“. Si tenemos en cuenta que, en el año 2008 o 2009, tener más de 1.000 followers en Twitter era muy poco común (ojo, en España), en aquellos tiempos resultaba muy sencillo identificar a eso que se entendía como influenciador: sólo bastaba con poner el corte en la cifra que te pareciera más adecuada y contactar con quienes la superasen, que tampoco eran tantos. Incluso hubo un tiempo en que algunos te lo ponían muy fácil y se definían a sí mismos como influencers. Ahí es ná.

Por aquella época, surgieron herramientas (la más famosa, Klout, en 2008) que prometían mayor precisión y fineza, además de comodidad, al evaluar la capacidad de influencia de alguien. Estas herramientas, entre las que también hay que mencionar a PeerIndex o a Kred, se dedican a masticar los datos de la actividad online de un usuario y generan, básicamente, una puntuación que resume el nivel de supuesta influencia de esa persona. Grosso modo, esas puntuaciones se calculan usando como base las reacciones (likes, retuits, menciones, etc.) y sus métricas más básicas (crecimiento en seguidores, ratio seguidores/seguidos, la propia puntuación de sus seguidores, etc.). De estas herramientas ya hablé también de pasada en un artículo sobre el SIM Score, que es un concepto relativamente cercano a este que nos ocupa hoy. Seguir leyendo