ITIL es un conjunto de buenas prácticas dedicado a la correcta gestión de servicios de tecnologías de la información, desde el diseño de esos servicios hasta su operativa diaria. En ITIL, existe un componente fundamental, que es la llamada CMDB (configuration management database), que no es más que un depósito de información en el que no sólo se almacenan datos sobre los elementos de configuración de la empresa sino que, además, se definen y establecen las relaciones entre ellos.

Nota: existe una versión actualizada sobre este artículo sobre creación de CMDBs, adaptado a ITIL v3.

Así, la CMDB no sólo contiene información sobre, por ejemplo, las aplicaciones que tenemos desplegadas sino que, para cada una de esas aplicaciones, también puede indicar sobre qué sistema operativo se ejecuta, qué hardware controla o en qué proceso de negocio interviene. La CMDB es, por tanto, un elemento esencial dentro de ITIL, puesto que no hay proceso que no esté relacionado, en mayor o menor medida, con su contenido. Seguir leyendo