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¿Estallará la burbuja de Silicon Valley? Pues claro que sí, diantres.

Ya estoy cansado de la discusión sobre si estallará la burbuja de Silicon Valley o no. Asumámoslo lo antes posible: por supuesto que estallará. Porque, por si alguien no se ha dado cuenta, la economía se comporta de forma cíclica y los humanos somos lentos aprendiendo según qué lecciones, así que sólo es cuestión de tiempo que vuelva a ocurrir.

La cuestión no es, por tanto, si veremos una crisis financiera que afectará a las startups sino cuándo ocurrirá, por qué y hasta qué punto realmente podemos hablar de burbuja. Y aquí es donde todos los agoreros que proclaman la llegada del Apocalipsis llevan años fallando. Cuando estalle, se colgarán la medalla aquellos que más se hayan acercado en términos temporales o que, de pasada, mencionaran en algún artículo algún factor que desencadenara el pinchazo de la burbuja pero, en el fondo, todos ellos habrán acertado de manera completamente aleatoria y habrán metido en un mismo saco a empresas con valoraciones erróneas y a muchos que sí valen lo que cuestan (o más de lo que cuestan). Seguir leyendo

Más sobre la ausencia de horarios

Cuando, esta mañana, publiqué el artículo en el que hablaba de las jornadas laborales y la ausencia total de horarios, no tardaron en surgir reacciones en Twitter y FB.

Entre todas esas reacciones, llegó este tuit de José Manuel Alarcón, con quien siempre es agradable conversar en Twitter:

En el que apunta a este artículo donde expone su visión sobre los riesgos de la ausencia de horarios propiciada por las tecnologías que nos permiten trabajar en cualquier ubicación. A ese fenómeno, José Manuel lo llama hiper-conectividad y afirma que nos quita nuestros derechos: Seguir leyendo

¿Trabajar de ocho a tres? ¿No será mejor trabajar sin horario?

Se está hablando mucho del artículo de El País sobre el horario de 08:00 a 15:00 que introdujo Iberdrola hace unos años. En general, sólo parece haber dos opiniones al respecto: “Eso no es posible aquí” y “Es la mejor fórmula posible”. Creo que caben matices. Muchos matices.

Para los que piensan que un cambio de horario así no es viable en su organización por una cuestión cultural, les recomiendo que se lo piensen dos veces: cualquier oficina puede adoptar ese horario (o cualquier otro similar) si existe la voluntad de hacerlo entre las personas que deben acordarlo.

Las inercias y los prejuicios son duros, sí, pero no son más que eso, porque no hay obstáculos reales. Distinto sería el caso de quienes puedan argumentar que las necesidades concretas de su organización no les permiten acabar el día a las tres de la tarde. Pero, eso sí, esa afirmación tiene que venir soportada por datos, como que más de la mitad de la interacción diaria se realice con EEUU o LatAm, por ejemplo. Vamos, en cuatro sitios.

Más complicado me parece debatir con quienes piensan que el horario de ocho a tres es la panacea. La publicación de este artículo ha polarizado las conversaciones: se compara el horario de 08:00 a 15:00 con los desquiciantes horarios que imperan en muchos sitios, donde las jornadas se alargan, inexplicablemente, hasta bien entrada la noche. Claro, en esa comparación, el horario de Iberdrola (y el de tantos funcionarios) gana por goleada. Pero el tema es que no son las dos únicas opciones posibles. Seguir leyendo

El 89% de las empresas se centra en customer experience… ¿y el otro 11%?

Estaba el otro día investigando sobre customer experience y encontré un informe de Gartner cuyas conclusiones clave me llamaron la atención.

Específicamente, me fijé en su punto principal:

Eighty-nine percent of companies surveyed plan to compete primarily on the basis of the customer experience by 2016

El 89% de quienes contestaron el cuestionario de Gartner planean competir principalmente en el terreno de la experiencia del cliente. Hasta ahí, bien. Sin embargo, cabe preguntarse otra cosa:

¿En qué terreno pretende competir el otro 11%? ¿Puede permitirse una empresa, en el entorno actual, no tener la experiencia del cliente como prioridad absoluta?

Quienes no estén ya trabajando en dotarse de la cultura y de las herramientas necesarias para que la experiencia de sus clientes en cualquier contacto con su marca sea óptimo, aún están a tiempo de avanzar. Quienes lleguen a 2016 sin haber dado ese golpe de timón, pueden irse preparando para la obsolescencia.

Debate sobre internacionalización de empresas

Ayer, asistí a un debate-coloquio sobre internacionalización empresarial organizado por Directivos & Gerentes y JUMP!, una iniciativa promovida por varias empresas como Deutsche Bank, DHL, Baker & McKenzie o Crédito y Caución. Suelo ser bastante exigente con el contenido de los eventos y, sin embargo, tengo pocos peros que ponerle a este de ayer.

Las charlas de Alberto Torres, de PortobelloStreet.es, y de Borja Zamacola, director de Marketing de Neck & Neck, resultaron amenas e informativas a partes iguales. Torres se centró en su situación actual de incipiente internacionalización, mientras que Zamacola habló desde la experiencia que de una marca que ya está presente en 17 países. Las mesas redondas, protagonizadas por directivos de las empresas que conforman la iniciativa JUMP!, se caracterizaron por la sensatez de las recomendaciones. Se notaba, a la legua, que quienes hablaban tenían muy claras las dificultades de embarcarse en actividades de comercio internacional y hablaban desde la experiencia de quien ha visto a muchas empresas triunfar… y a muchas otras darse importantes bofetones.

Me resulta imposible resumir en un post todo lo que se dijo, así que me voy a limitar a reproducir las frases-clave que más me llamaron la atención: Seguir leyendo

Softonic, ¿otra empresa más que ha olvidado quién es su cliente?

Ayer, saltó la noticia del ERE en Softonic, una empresa que había ocupado el primer puesto en no pocos rankings de mejores lugares para trabajar y a quienes era habitual ver en eventos técnicos captando activamente a los mejores profesionales.

La última vez que yo hablé sobre Softonic fue hace ahora unas tres semanas, con quien ahora es mi exjefe (acabo de cambiarme de trabajo). Hablábamos sobre el ambiente startup y sobre la dificultad de mantener a los buenos profesionales en la casa, contentos y motivados. Y salió Softonic en la conversación, como lugar paradójico: un sitio en apariencia muy atractivo para trabajar pero con un modelo de negocio realmente cuestionable. Pocos días antes, Softonic había intentado “timar” a José Manuel con multitud de trucos de interfaz cuando intentaba descargarse, atención, WinZip. En los últimos tiempos, es una auténtica gesta descargar algo desde Softonic sin incurrir en costes ni terminar con el PC lleno de adware y barras de navegador. Seguir leyendo

¿Qué son las customer personas?

Las customer personas son una herramienta de marketing que nos permite representar de una manera práctica y didáctica los distintos segmentos de clientes que se relacionan con nuestra marca (o que queremos que lo hagan).

Tradicionalmente, al acometer un ejercicio de segmentación de mercado, los conjuntos resultantes terminaban por recibir simples identificadores (A, B, C, D o alto, medio y bajo, etc.) Por no mencionar que, en la segmentación convencional, lo habitual es limitarse a la mera descripción sociodemográfica y de consumo de cada uno de los segmentos: que si tal edad, que si tal tamaño de población, que si tal sexo, que si tal nivel adquisitivo, que si tal frecuencia de compra…

Un ejercicio moderno de segmentación no puede limitarse a variables sociodemográficas, sino que ha de ir más allá y apoyarse en los insights del consumidor que hayamos podido desvelar: sus intereses (los evidentes y los menos verbalizables), las cosas que les preocupan, sus opiniones acerca de cuestiones que les resultan relevantes y otros patrones y hábitos de comportamiento que nos ayudan a entender por completo a nuestro consumidor.

Un customer persona o marketing persona consiste, simplemente, en ir aún más allá y, a cada uno de nuestros segmentos de mercado, asignarle una representación idealizada de un consumidor, con su nombre y apellidos y, habitualmente, incluso con una o varias fotografías, así como una narrativa más o menos extensa de sus intereses, hábitos y peculiaridades. Así, donde antes teníamos al segmento A y al B, ahora podemos tener a Juan Martínez y a Verónica Castro, como representaciones idealizadas de todos los miembros de sus respectivos segmentos.

Este podría ser un ejemplo (completamente inventado) de customer persona: Seguir leyendo

5 verdades incómodas sobre SEO

El SEO, la optimización de tu sitio web para que aparezca en los primeros lugares en Google (y otros buscadores), es visto como una manera económica de atraer visitantes a tu web.

Y, sin duda, así es, pero hay que comprender por completo lo que te puede ofrecer y, sobre todo, lo que te va a costar conseguirlo.

Cualquier búsqueda en Google sobre SEO devuelve cientos de miles de resultados sobre sus beneficios, salpicados de consejos. Por no mencionar un buen puñado de anuncios de quienes ofrecen sus servicios en esta línea.

El tono general de todos esos contenidos es inspirador y motivador. Abundan los que reducen la dificultad de las prácticas SEO a meras listas de cinco o diez acciones de “SEO on-page” con las que mejorar tu posicionamiento. Raro es el artículo en el que se mencionan las dificultades de cualquier estrategia de optimización con aspiraciones: el tiempo y el dinero que es necesario invertir para conseguir resultados y lo poco garantizados que están estos.

Las principales verdades del SEO que no suelen aparecer cuando se habla de esto:

1 – Una lista de consejos no es una estrategia SEO

Usa los títulos H1, H2, H3. Escribe un número mínimo de palabras. Ponle el ALT a las imágenes. Evita los títulos duplicados. Y así hasta el infinito. Eso no es una estrategia SEO.

Eso es, simplemente, una lista de requisitos básicos que debería cumplir toda web para no ver penalizados sus esfuerzos por aparecer en los buscadores. Debes hacerlo, sí, pero eso sólo no te garantiza nada, principalmente si compites en un entorno muy disputado.

El SEO es mucho más que eso y, como repiten continuamente desde Google, gira fundamentalmente alrededor de contenidos de calidad que realmente interesen a tus usuarios. Seguir leyendo