Etiquetaanálisis

Por qué no renovaré mi Feedly Pro

En el verano de 2013, Google Reader dejó de existir. Quienes usábamos con intensidad feeds RSS nos encontramos, de repente, en busca de una herramienta potente que nos permitiera continuar con nuestra costumbre diaria. Feedly supo aprovechar el momento y sumó más de ocho millones de usuarios en un par de meses desde el anuncio de cierre por parte de Google.

Poco después del cierre de GReader, Feedly anunció su versión Pro. Esta versión de pago proporciona, en teoría, beneficios como la integración directa con varios servicios bien conocidos, como DropBox o Evernote y otras funcionalidades, como la búsqueda en texto completo en los feeds, además de otras cosas aún menos destacables. A cambio, 45 dólares al año. Hace unos días me llegó el aviso de renovación y me he asegurado de darme de baja para evitarlo.

¿Acaso no me ha gustado Feedly? No es eso: claro que me gusta. Lo que no me gusta es Feedly Pro, a ese precio. No tengo la sensación de recibir suficiente valor por 45 dólares al año. La integración con Evernote la puedo hacer de maravilla a través de IFTTT (aun con algo menos de flexibilidad) y, sinceramente, no recuerdo las (escasas) ocasiones en que he aprovechado la búsqueda completa. Obviamente, que a mí no me termine de convencer no significa nada, en términos generales: puede haber cantidades ingentes de usuarios Pro que estén encantados. Dependerá del uso que cada uno le dé. Además, también hay que considerar otro factor: muchos usuarios pueden estar dispuestos a pagar para apoyar un negocio que les (nos) sacó de un problema cuando cerraba Google Reader.

Seguiré usando Feedly, sin duda. El producto básico no es nada malo y su gran base de usuarios hace que tenga presencia en IFTTT o que Evernote le preste atención como para facilitar la integración. Todo esto hace que pensar en pasar a otro producto, como Inoreader, suponga sacrificar demasiadas ventajas que juegan a favor de Feedly. Y, por supuesto, si dentro de unos meses me encuentro con que echo de menos las funciones Pro, no dudaré en volver a contratar la cuenta de pago.

Análisis de Billage, herramienta de gestión para autónomos y pymes

Hace unos días, me llamó la atención una cuenta que me siguió en Twitter y que representa a Billage, una herramienta SaaS de gestión para pequeñas empresas. Unos días después, me he creado una cuenta de prueba para conocer más sobre la herramienta y contar aquí mi opinión.

Las cosas que más me han llamado la atención de Billage han sido estas: Seguir leyendo

iupay promete demasiado… y me decepciona

Hace un par de semanas, se anunció a bombo y platillo el nacimiento de iupay, un servicio de pagos online promovido por las principales entidades financieras españolas y que era descrito por muchos como una alternativa a Paypal.

La maquinaria de comunicación detrás de iupay aseguró, allá por el 17 de febrero, un sólido y contundente impacto en los medios de comunicación, que se hicieron eco del lanzamiento de la nueva plataforma sin ahorrar en adjetivos positivos. Ya desde el anuncio inicial, hubo algo en todo esto que me dio mala espina. ¿Alternativa a PayPal? ¿En qué se diferencia? ¿Cómo van a conseguir tracción? En un vistazo rápido a su web, mis sospechas sobre la solidez de la nueva propuesta fueron en aumento. ¿Qué beneficios anuncian para los comercios? “Tus clientes se sentirán más seguros porque no tendrán que teclear su tarjeta de crédito.” ¿Y para los usuarios? “Creando tu cartera iupay tendrás siempre disponibles las tarjetas que añadas para comprar en Internet.” ¿Servicios de prevención del fraude? ¿Recibir pagos en tu cuenta? ¿Pagar sin necesidad de tener tarjeta? ¿Pagos entre particulares? Nada de nada. ¿Alternativa a PayPal? ¿En serio?

Seguir leyendo

© 2018 Manuel Delgado Tenorio

Subir ↑