Respuesta corta: porque somos tontos.

A través de Javier G Recuenco, descubrí este artículo en Forbes, de hace un año y pico, sobre las posibles explicaciones a un fenómeno lamentable: el “techo de cristal” que hace que los directivos de marketing no den el salto a los consejos de administración.

La explicación que ofrece el artículo: los Consejos no perciben que marketing cree valor “real” en la empresa.

La función de marketing sigue siendo vista como “los de los anuncios bonitos”, un área que se incorpora al final del proceso y que trata de darle un último empujón a un producto que ya le dan hecho, sin voz ni voto en la dirección estratégica de la empresa o en la orientación de los esfuerzos de innovación.

Podríamos pensar que hay una mayoría de marketeros que están en contra de esa visión frívola del marketing pero, desgraciadamente, no es así. Somos pocos los que defendemos un marketing con visión estratégica, centrado en la anticipación a los cambios de mercado, para quien la comunicación no es la herramienta principal, y muy tecnológico.

¿Un ejemplo de lo que digo? Aquí tenéis al director de marketing de Just Eat diciendo, entre otras cosas, que pobrecitos los que empiezan en esto del marketing, que eso de pasarse la vida entre hojas de Excel y datos es muy deprimente. Claro, porque a lo que vienen es a hacer carteles bonitos, ¿no?

Bonus: de esto hablamos in extenso el otro día en el podcast con Fernando Doral.

Este artículo apareció primero en mi newsletter semanal sobre marketing, tecnología y MarTech. Puedes darte de alta aquí.