Ya lo dije en Twitter: mi único propósito para 2019 es ser más firme en mis propósitos.

Dicho de otra forma: mis objetivos no han cambiado de un año para otro, principalmente porque llevo ya un tiempo marcándome objetivos personales de carácter plurianual.

Lo que sí voy a intentar, en estos primeros meses del año, es trabajar mejor para conseguir lo que me he propuesto: tengo claro a dónde quiero llegar, pero creo que puedo mejorar la forma de recorrer el camino.

¿Y cómo se consigue eso? Esa es la gran pregunta. Voy a avanzar y profundizar en líneas que ya vengo empezando desde hace algunos meses:

  • hitos más granulares,
  • disfrutar con el progreso y no con el objetivo
  • no hablar mucho de mis objetivos (por eso este post es deliberadamente críptico en ese sentido)
  • volver a ser un hardcore fan de GTD, metodología que “medio abandoné” hace ya algún tiempo, a pesar de haber sido (relativamente) pionero en su aplicación y su evangelización
  • ser más pesimista (o cauto) con mis previsiones y estimaciones de tiempo y esfuerzo

A ver cómo se me da. Seguiré informando. O, quizá, no.