La fuerza de las «señales débiles»

Por Manuel Delgado Tenorio · febrero de 2014
Advanced Data Analytics
Me gustó leer hace unos días el artículo The strength of ‘weak signals’. Los autores, consultores de McKinsey, exponen varios casos reales en los que grandes compañías han encontrado fuentes de inspiración de negocio en lo que ellos llaman «señales débiles»: pistas, insinuaciones, no lo suficientemente potentes y asentadas como para destacar en los informes ni para que exista consenso sobre ellas, pero lo suficientemente reveladoras como para que alguien con la visión de negocio adecuada las detecte y se anime a seguir su rastro.

Esas «señales débiles» pueden detectarse en el mundo offline (p. ej. – un comportamiento de un cliente que llame la atención de un empleado en una tienda y le anime a proponer un cambio en el layout de la tienda). Sin embargo, es en la actividad online donde, hoy por hoy, tenemos acceso a un vasto terreno plagado de señales esperando a que alguien las detecte, sin movernos de nuestra mesa. Un comentario revelador en un blog, un hashtag inesperado o un grupo de fotos en Pinterest pueden poner sobre la pista de algo realmente grande a quien esté dispuesto a escuchar las señales, tenga capacidad para reconocerlas y apreciarlas y, no lo olvidemos, tenga el empowerment necesario para actuar.

Cómo detectar las señales online

Mejor dicho: ¿cómo es imposible que detectes cualquier señal que sea de utilidad para tu negocio? Sencillo: si no sintonizas la frecuencia en la que las emiten tus clientes. Todos conocemos ejemplos de organizaciones en las que quienes más cerca están del poder para decidir son quienes más lejos están de los medios sociales o menos entienden los cambios que la digitalización ha traído a nuestras vidas en los últimos años. Y no pensemos, exclusivamente, en las élites desconectadas que ocupan los consejos de administración, no: ese problema afecta por igual a una elevada proporción de mandos medios, personas más jóvenes y, teóricamente, más cercanas a la tecnología. Directivos y managers desconectados que no dudan en afirmar la importancia que tiene Internet en su negocio, pero que no podrían mencionar dos blogs sobre su sector, desconocen qué es el RSS y tienen una cuenta de Twitter, abandonada hace años, desde la que siguen a tres personas. No detectarían una señal débil sobre su negocio ni aunque viniera montada en elefante.

La receta para aprovechar las señales: salir en su búsqueda, conocimiento profundo del negocio y capacidad para actuar sobre ellas.

Así que la mejor forma de detectar las señales que te ayudarán en tu negocio es acercarte, de forma habitual, a los lugares donde se producen: los blogs, las redes sociales y otros medios online donde se habla de tu empresa, de tu industria o, simplemente, donde tus clientes hablan de su vida, de sus inquietudes y de sus necesidades. No podemos confiar, en exclusiva, en nuestras herramientas de monitorización y en esos chavales jóvenes que hay en el «departamento digital», porque las señales débiles pasan inadvertidas tanto a unas (porque aún no son tendencias identificables numéricamente) como a otros (porque aún no conocen el negocio con tanta profundidad como para identificar el valor que hay en esas señales). Además, una señal detectada por alguien con capacidad para perseguirla tiene muchas más probabilidades de generar valor que si lo hace alguien que ha de pelear y convencer para lograr los medios y los permisos para tirar del hilo.

Lograr que directivos y mandos medios se acerquen, en persona, al mundo online no es sencillo. Llevamos ya años hablando del tema y el panorama no ha cambiado sustancialmente. El relevo generacional, además, no resulta nada prometedor: demasiados directivos de dentro de 10 años creen, hoy, que las redes sociales son cosas de «frikies» con demasiado tiempo libre. De este modo, las empresas que alcanzarán una mayor ventaja competitiva serán las que sean capaces de articular los procesos de buy-in a nivel directivo para lanzar iniciativas de escucha y participación de su personas más senior. Sin olvidar, además, la inclusión de la «sensibilidad hacia las redes sociales» como un requisito esencial de cualquier nueva incorporación senior.

2 opiniones sobre “La fuerza de las «señales débiles»

  1. Me gusta eso que dices del futuro que nos espera porque el relevo generacional que viene es igual que el que hay ahora. Llevo años diciendo que los jóvenes con los que trabajo no son todos programadores de alto nivel ni dominan las redes sociales. salen del instituto o de la universidad sin manejar Word con soltura y no se pueden ni instalar un antivirus.

    1. Fíjate, Jaume, en que yo no me refiero tanto a cómo vienen de preparados los «jóvenes de ahora» (aunque eso que dices es algo en lo que podemos estar plenamente de acuerdo), sino más a cómo somos los que orbitamos los cuarenta en la actualidad. Cuando te mueves mucho por las redes sociales, puedes tener la sensación de que todo el mundo tiene, como mínimo, 2.000 seguidores en Twitter. Sin embargo, luego piensas en tus contactos, tus amigos, tu familia o tus compañeros de trabajo de edades similares a la tuya y ves que no es así. Lo que señalas de los jóvenes nos debe llevar a pensar que la cosa, de seguir así, no sólo no va a cambiar en los próximos diez o quince años, sino que seguirá así otros treinta. Seguro que, entre medias, ocurre algo que invalidará este análisis o lo hará innecesario pero, si no cambia nada, la sensibilidad hacia la «realidad digital» va a seguir siendo un activo valioso para las personas y las organizaciones que realmente la posean, durante mucho tiempo.

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