El SEO ha cambiado mucho en los últimos años y parece que aún abundan quienes no se han enterado. Es un error habitual seguir diseñando estrategias SEO alrededor de palabras clave o de link-building masivo, en lugar de alrededor de experiencias de usuario y contenidos de calidad.

Aun a riesgo de sonar repetitivo (en los últimos meses, he hablado de mitos y malas prácticas SEO aquí, aquí y aquí), seguiré insistiendo en lo urgente que resulta abandonar de una vez por todas las burdas prácticas SEO que dejaron de ser eficaces hace ya tiempo (o incluso son ahora contraproducentes).

No debemos pensar que esas prácticas “anticuadas” son territorio exclusivo de “los más viejos del lugar”: hace un par de semanas, cayó en mis manos (e ignoré convenientemente) un “análisis SEO” hecho por un profesional diez años más joven que yo y que bien podría haber sido redactado en 2008. El mal SEO está ahí, esperando a que alguien recurra a él para quedarse contento y tranquilo con que ya ha hecho su trabajo. El buen SEO o, mejor dicho, el buen marketing online, sabe que las visitas son consecuencia de contenidos de calidad, relevantes para tu público, no de dar a Google lo que creemos, erróneamente, que espera encontrar en nuestro sitio.

Me ha gustado encontrar esta infografía de Neil Patel que resume las prácticas anticuadas de SEO y cómo han sido sustituidas por acciones mucho más centradas en el cliente, menos pendientes de Google y, sobre todo, consustanciales con una estrategia de marketing de contenidos.

El SEO de antes y el de ahora, por Neil Patel, de QuickSprout