En un artículo de hace ya unos días, 3 formas de no cagarla en una entrevista de trabajo, Laurie Ruettimann hizo un resumen perfecto de los puntos básicos para afrontar una entrevista:
  • Tu apariencia importa: tu aspecto debe ser neutral (y yo añado: neutral en el entorno en el que te mueves).
  • Cállate: aprovecha para extraer toda la  información posible.
  • Di que sí: debes tratar de conseguir que te oferten para poder decidir después, así que no plantees obstáculos.

En su artículo encontrarás una explicación más extensa de cada uno de ellos. El primero es muy obvio, aunque eso no significa que todo el mundo lo cumpla como es debido. Los otros dos, en cambio, son mucho más contraintuitivos y, por ello, mucho más efectivos si los pones en práctica. Y mucho más aún si los combinas con astucia:

  • Entrevistador: ¿estarías dispuesto a trabajar veinte días seguidos sin descanso para lograr tus objetivos?
  • Tú: Sí, claro. ¿Ocurre eso a menudo en esta empresa?

Llévate a casa una oferta bajo el brazo y toda la información posible para tomar la decisión que mejor te encaje: ese debe ser tu objetivo.