30 de Septiembre de 2008 — Manuel Delgado
La frase que sirve de título a este post la pronunció Francisco Sierra, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, en el curso de verano de la Universidad Internacional de Andalucía "Sociedad de la Información y desarrollo local". He llegado a ella a través de un twitt de Sonia Blanco. Debo reconocer que, aunque la frase me parece de lo más cursi y de lo más naïve, no es lo más desacertado que he visto en la noticia. Lo peor es lo referente al voto electrónico que, en palabras de Jordi Barrat, profesor de la Universidad de Alicante, sobre el voto electrónico: "el voto electrónico implica procesos electorales y referendos, por lo que necesita de unas garantías que le dan mucha rigidez formal". ¿Rigidez formal? ¿Procesos electorales? Ser un defensor del voto electrónico en un entorno tecnológico como el actual es demostrar poco respeto por la limpieza de las elecciones y un importante desconocimiento de la inseguridad intrínseca a toda solución técnica actual (¿hacen falta ejemplos?), lo que supone un riesgo inasumible para algo tan esencial en democracia como las elecciones. Estoy seguro, no obstante, de que esto son poco más que un par de frases sacadas del contexto de unas largas intervenciones en las que, con seguridad, se expusieron ideas mucho más sensatas, pero que seguro eran mucho menos llamativas para un titular o para destacarlas en una noticia.
Por cierto, la mayor oportunidad perdida para "democratizar" la televisión no es la TDT: es Internet, cuya libertad, interactividad y bidireccionalidad se están viendo ahogadas por tanta regulación y tanto intento de control. Internet podría sustituir a la TV y sería un medio mucho más "democrático" (por poco que me guste usar este término en este contexto), pero ni a la industria audiovisual ni a los políticos profesionales les gustaría que eso ocurriese.