3 de Enero de 2008 — Manuel Delgado
La lista de efectos negativos de los teléfonos móviles, encabezada por el cáncer, las facturas impagables y los vÃdeos de palizas, tiene un nuevo miembro de honor: los atascos de tráfico (embotellamientos, para los del otro lado del charco). Resulta que según un estudio de un tal Strayer de la Universidad de Utah, en Estados Unidos, tal y como recoge TrafficTechnologyToday.com, los que conducen hablando por teléfono van más despacio y adelantan menos a los vehÃculos lentos. Según el estudio, esto ocasiona un “incremento notable” del tiempo de viaje en los trayectos realizados en condiciones de tráfico medio y alto. ¿De verdad sobra tanto dinero en las universidades -de todo el mundo- como para que haya gente que estudie cosas que podrÃa comprobar cogiendo un coche y saliendo a la calle un rato?