22 de Julio de 2008 — Manuel Delgado
Michael Arrington, de TechCrunch, se ha cansado de esperar a que salga al mercado un dispositivo 100% orientado a la web de bajísimo coste, así que se ha lanzado a diseñar uno, con la esperanza de que alguien lo fabrique. Pero no lo hará solo: ha pedido ayuda a sus (muchos) lectores para diseñar el dispositivo y, al final del proceso, liberar las especificaciones para que cualquiera lo pueda fabricar. El objetivo: un dispositivo táctil ultraportátil, basado en Linux con Firefox y un precio de menos de 200 dólares.
Hasta hace poco, cualquiera habría dudado de una iniciativa como ésta. Actualmente, viendo los logros del software libre y conociendo el tremendo poder de convocatoria de gente como Arrington, nada me hace dudar de las posibilidades de éxito de este proyecto.