El regreso de los piratas berberiscos

Esqueleto pirata en Disneyland, cortesía de Ack Ook, vía Flickr, mediante una licencia CC by-sa Hago mal en titular este post con la palabra "regreso", porque eso podría indicar que, en algún momento, dejaron de existir los famosos piratas berberiscos que hacían la vida imposible a los europeos (y a los africanos) en todo el Mediterráneo. En cualquier caso, el asunto es que, según cuenta ABC en una semi-oculta noticia, una familia de Gran Canaria vive en la angustia desde hace varios días porque piensa que el cabeza de familia, José Quevedo, ha sido secuestrado junto con el capitán que le acompañaba en su velero recién comprado, mientras navegaban de vuelta a casa desde la Península. Las pistas apuntan a que se encuentran retenidos por marroquíes en la ciudad de El Jadida.

Leer el resto del artículo »

Zapatero, el Rey, Chávez, Moratinos… mezcla explosiva

Muchos habrá estos días que vean en la actitud de Rodríguez Z. y del Rey en la Cumbre Iberoamericana de Chile un acto de valentía y de sensatez. No puedo estar más en contra de esa interpretación de los hechos. Sí es cierto que no haber dicho nada hubiera sido una clarísima muestra de indignidad y de bajeza política, pero el decirlo no te eleva a los altares. Antes bien, una respuesta como la de Rodríguez no es tanto una defensa del “buen nombre” de Aznar o de España como un lógico intento de no hacer el juego a tu contrincante en una negociación (y una cumbre de ésas no es más que una negociación o, mejor dicho, un compendio de negociaciones) y de no dejar que sea tu interlocutor quien siente las bases sobre las que vas a negociar en el futuro.

En este caso, la diplomacia española no podía permitir que se creara un clima en el que España pareciera deberle algo a Venezuela y a otros países del área, puesto que ésa es una situación de partida muy negativa para España en posteriores negociaciones. La actual diplomacia española se está encontrando con un buen número de dificultades para manejar las relaciones con Iberoamérica debido a, entre otros factores, la falta de sintonía entre nuestro discurso bienintencionado, de apoyo y de admiración a sus líderes, y el discurso agresivo de nuestras contrapartes sudamericanas que nos ven exclusivamente como una potencia neocolonialista. En resumen: les reímos las gracias sin querer darnos cuenta de que se ríen de nosotros. Lo ocurrido en Chile no es más que un cambio de postura, tardío en mi opinión, para intentar resolver la situación. Estoy convencido de que estaba estudiado y planificado: no ha sido ningún calentón.

Leer el resto del artículo »



Suscríbete

cargando...
Sígueme en http://twitter.com