¿Llevarías a arreglar una picadora de carne por la que asomase una mano humana? ¿Lucirías por la calle un collar hecho con las orejas de tus víctimas? ¿Llevarías a arreglar a una tienda de informática un ordenador rebosante de fotos de pornografía infantill? Si has contestado sí a cualquiera de estas preguntas, eres un degenerado y un gilipollas. Tranquilo, no estás solo en el mundo.
El free-flow es un tipo de sistema de peaje del que no tardaremos mucho en oír en España. Su nombre completo es Multi-Lane Free-Flow Tolling, que se suele abreviar MLFF y que en algunos lugares, como los Estados Unidos, es más conocido como Open Road Tolling (ORT). Independientemente de cómo se le llame, el peaje free-flow permite cobrar a los usuarios de una vía sin obligarles a parar, ni a reducir su velocidad. Ni siquiera hay que pasar por un carril específico y, desde luego, no hay barreras en la vía. De ahí su nombre: peaje multicarril y de flujo libre. La empresa en la que trabajo es el líder indiscutible a nivel mundial en este tipo de peajes, con dos proyectos en marcha desde hace años en Santiago de Chile y otro, el mayor del mundo por número de transacciones diarias, a punto de abrir sus puertas en Melbourne, Australia. Cuento todo esto porque me ha sentado fatal leer en la prensa de ayer un artículo sobre uno de nuestros competidores en el que parece que ellos han inventado todo esto y son "los que cortan el bacalao", cuando mi empresa lleva desde el año 2000 involucrada en estos desarrollos y contamos con mucha más experiencia. Está claro que ellos tienen mejor agencia de relaciones públicas.
En un mundo en el que la encriptación de la información personal y empresarial sigue siendo una utopía, en el que la gente va perdiendo por ahí llaves USB con todo tipo de datos confidenciales, en el que las contraseñas más habituales son tu DNI o la fecha de nacimiento de tu primogénito, en el que los gobiernos mandan por correo DVDs rebosantes de datos personales de los contribuyentes y en el que colocar un keylogger en un equipo es una cuestión trivial, no entiendo el revuelo organizado por el llamado "ataque del frío" (en inglés, cold boot attack) [PDF:2,46MB], que no es más que la posibilidad de mantener durante un tiempo la información contenida en la memoria RAM de un equipo apagado manteniéndola a muy baja temperatura gracias a, por ejemplo, un spray con nitrógeno líquido -o incluso un simple spray de aire, invertido-. Gracias a esta forma de acceder a la información de la RAM, sería posible, por ejemplo, recuperar las claves usadas por diversos programas de seguridad para desencriptar la información que protegen.
Hace un par de semanas, se puso en contacto conmigo la editora de un blog recién nacido llamado "ITsencial, el valor de la tecnología". Vengo siguiéndolo desde entonces y la verdad es que me está gustando: anotaciones concisas y que van al meollo del asunto, sin rodeos. Todos los interesados en ITIL y, más en general, en la gestión de servicios de TI deberían echarle un vistazo.
Ya ha salido la versión 5.0 de TrueCrypt. Entre sus novedades más interesantes están un importante aumento del rendimiento y la posibilidad de encriptar (o cifrar, para que no se me enfaden algunos) la partición de sistema completa, ambas cosas para Windows. Para otros sistemas operativos las novedades son una interfaz gráfica para Linux y, por vez primera, una versión para Mac.
Las novedades menos fácilmente apreciables por el gran público son el modo de operación XTS (que sustituye al modo LRW, aunque se mantiene la retrocompatibilidad) y el algoritmo de hash SHA-512, en sustitución del SHA-1 (es posible, además, reescribir el encabezado de un archivo creado usando SHA-1 para que use el nuevo algoritmo).
No he podido dedicar aún mucho rato a probarlo pero, hasta ahora, no me ha fallado y sigo trabajando con mis archivos creados con la 4.3 sin problema alguno.
El artículo "Single Sign-on - is it really desirable?" publicado ayer en la SAP Community Network por Peter Adams, vicepresidente de soluciones SAP en SECUDE, me ha hecho recapacitar acerca no sólo de lo que en él se dice sino, además sobre el concepto mismo de single sign-on. El artículo es más bien ligerito: parece comenzar como una crítica que va a hacer tambalearse al single sign-on y dejarlo herido de muerte pero no es más que la exposición de unos pocos escenarios en los que el single sign-on debe ser matizado o complementado… para cumplir con determinados requisitos legales. El objetivo último del artículo es llevar al lector a un whitepaper, ubicado en el sitio de SECUDE, dirigido a profesionales de la industria farmacéutica que quieran estar al tanto de cómo SECUDE y SAP pueden ayudarles a cumplir con las exigencias de la FDA estadounidense.
En los últimos dÃas, tanto en mi correo personal como en el profesional, he recibido una serie (no menos de seis, que pueda enumerar de memoria) de mensajes con cálidas y afectuosas felicitaciones navideñas con dos caracterÃsticas comunes: 1) provienen de empresas de la industria informática de las que soy cliente -de una forma u otra- y 2) muestran en la lÃnea “Para” las direcciones de correo electrónico de los destinatarios, que son varios cientos en todos los casos y en los que es perfectamente identificable el nombre completo, dirección de correo electrónico y empresa para la que trabajan (o, mejor dicho, trabajamos).
Hoy, dÃa 28, y mañana, el Centro de Convenciones Norte de Ifema acoge el segundo congreso celebrado en España del IT Service Management Forum (itSMF). El evento, que gira alrededor de la metodologÃa ITIL (Information Technology Infrastructure Library) cuenta con la participación de algunos de los expertos en ITIL más reconocidos del planeta, como Paul Wilkinson, y con todos los que tienen algo que decir en la industria española de la consultorÃa e implantación de ITIL y de otras metodologÃas de calidad y gobierno de TI.