25 de Agosto de 2008 — Manuel Delgado
No es que este asunto me resulte novedoso, ni mucho menos, pero no puedo evitar la sorpresa cuando me pasan cosas como ésta de hoy. Me meto en la sección de tecnología de El Mundo y veo, una detrás de otra, estas dos noticias:
No soy el único que, a la vista de la primera noticia, se asusta ante las consecuencias indeseadas -pero previsibles- de la segunda noticia, ¿verdad?