16 de Junio de 2008 — Manuel Delgado
El que los distintos mercados se rigen por distintas escalas de valores no es algo que vaya a sorprender a nadie. Sin embargo, no está de más recordar, de vez en cuando, que no todos valoramos del mismo modo determinadas caracterÃsticas de nuestros productos o servicios. Esto es especialmente importante cuando algunas de esas caracterÃsticas comienzan a ocupar un puesto cuasi-sagrado en los idearios de las empresas y los arsenales de las agencias de publicidad. Hoy, he pasado el dÃa con siete sudafricanos, todos profesionales de dilatada experiencia en la administración pública y la consultorÃa estratégica en su paÃs. A lo largo del dÃa, en varias ocasiones han mostrado una cierta sorpresa con respecto a la importancia que en España le damos a la conservación del entorno (placas solares en los edificios, el ahorro de combustible como una ventaja destacada de los peajes electrónicos, etc.) porque en Sudáfrica la “conciencia verde” está mucho menos desarrollada. Para ellos, el valor de “lo verde”, de lo ecológico, no está tan presente como en las mentes europeas, con lo que factores como el menor consumo al no tener que pararte en una plaza de peaje no es un argumento con el que vayas a conseguir que un ministro te apruebe un proyecto.