1 de Enero de 2008 — Manuel Delgado
Es curioso: mientras en España nos preocupa tanto el control de las armas y criticamos a otros paÃses, sobre todo Estados Unidos, por la sobreabundancia de pistolas, rifles y demás en las calles, a nadie parece preocuparle en exceso el que, llegada la temporada de Navidad y Año Nuevo, miles de imberbes adolescentes y de adultos que sólo lo son en el DNI se echen a la calle armados con fuegos artificiales que bien podrÃan calificarse de armas de guerra. Acompañan a estas letras unas fotillos que ilustran el estado en que quedó ayer una ventana en casa de mis suegros después del impacto y la explosión de un cohete lanzado desde el parque de enfrente. Resultado: toldo, persiana y doble cristal destrozados. Por cierto, no, mis suegros no viven en Bagdad, viven en Madrid.
