El pasado domingo, dÃa 29 de junio, se abrió al público la autopista de peaje EastLink, en Melbourne, Australia, con cinco meses de adelanto con respecto a la fecha inicialmente prevista. Este proyecto de peaje free-flow ha sido la joya de la corona de mi empresa durante los últimos años, en los que la vida de un numeroso equipo de profesionales ha estado dedicada a sacar adelante el proyecto de peaje free-flow más ambicioso del planeta.
En las temporaditas que estoy teniendo que pasar últimamente en Estados Unidos, he tenido oportunidad de comprobar un fenómeno que, como español, me resulta verdaderamente extraño y envidiable: la naturalidad con la que los ciudadanos de a pie exhiben con orgullo sus ideas polÃticas y el apoyo a un partido y/o candidato. Viviendo en un paÃs en el que ser conocido por militar en un partido puede hacer que tus vecinos no te hablen o te miren con recelo (y eso en Madrid, en el PaÃs Vasco puedes acabar muerto) y que la gran mayorÃa de los afiliados de los grandes partidos lo son en la más estricta intimidad, sorprende cruzar cualquier barrio de cualquier ciudad y encontrar decenas de casas cuyo jardÃn delantero está decorado con una pancarta -en algunos casos, enorme- de apoyo a un partido o, actualmente, a alguno de los candidatos de las primarias demócratas. Un alto porcentaje de coches exhiben pegatinas de apoyo a un candidato a gobernador, fiscal del distrito, alcalde o presidente, sin miedo a que alguien decida romperle las lunas. Igualito, igualito que aquÃ.
Cuanto menos normalizada está la participación de los ciudadanos en la vida polÃtica, más alejados estamos de los polÃticos, lo que tiene como consecuencia directa e inevitable el asentamiento de una oligocracia que mira a los ciudadanos desde las alturas y nos considera poco más que ganado al que hay que dirigir y, cuando estima necesario, sacrificar.
Hay algo que me molesta mucho de las conexiones a los hoteles en los que he estado últimamente: a pesar de que me obligan a pagar (bastante) por el servicio, cada vez que inicio el equipo y abro un navegador por primera vez en la sesión, el sistema sustituye automáticamente la primera petición HTTP que hago (es decir, la primera página que quiero ver) por una petición a una página de noticias sobre la ciudad, asociada con el proveedor de la conexión a Internet. Resulta que esa primera petición HTTP es “obligatoria” para poder usar la conexión por completo, es decir, que no puedo iniciar Windows y, seguidamente, abrir Outlook para comprobar el correo electrónico, porque no me puedo conectar al servidor de correo mientras no abra un navegador y navegue forzosamente hasta esa página. EntenderÃa esta obligación si se tratase de un servicio gratuito o si, como mÃnimo, se me informara de ello al contratar el servicio pero no es asÃ. Pago por ello (no yo, mi empresa), no se me informa y, desde luego, no se me deja elegir. ¿Conclusión? Ya estoy mirando planes de datos aquà en EEUU para conectarme por 3G (por HSDPA o lo que sea aquÃ) en mis próximos viajes, porque esto es caro e incómodo.
Llevaba ya un tiempo queriendo hablar de una buena compra que hice hará un mes y pico, en mi penúltimo viaje a Estados Unidos y que le recomiendo a cualquiera al que le guste la música y tenga que viajar en avión o en tren de manera habitual. Aprovechando que estoy haciendo mi check-list para mi viaje de mañana, he buscado unos minutillos para hablar del tema. Se trata de unos auriculares con tecnología noise canceling, concretamente los Sony MDR-NC6. En realidad, da igual el modelo, porque no quiero hablar de estos en particular sino de esa tecnología, que yo sólo conocía en la marca Bose -tengo entendido que fueron los primeros- pero que resulta que también existe en alternativas más económicas, como Sony.
Llevaba tiempo queriendo colgar aquí alguna fotillo. Ahora que he instalado Lightbox 2 para Wordpress, me lanzo a ello, aunque me temo que las fotos no son las mejores que tengo -pero son las únicas que tengo a mano aquí donde estoy hoy-. Son unas pocas que saqué, con la cutre cámara de mi teléfono, el año pasado en Bangalore, India, donde fui a dar una conferencia invitado por SAP. Concretamente, estas cuatro fotos las tomé el penúltimo día de mi estancia, en un tour que hice con un conductor y un guía contratados por mis anfitriones (así da gusto viajar) para que me enseñaran Bangalore y los alrededores.
Llego desde el blog de Bruce Schneier a esta noticia sobre una cámara capaz de detectar armas y drogas escondidas bajo la ropa, sin necesidad de freÃrte con radiación. De ser cierto todo lo que dicen, la mejora en la seguridad aeroportuaria que esto podrÃa suponer es enorme, incrementando la efectividad y disminuyendo la incomodidad. Incluso se me ocurren otros usos prácticos no relacionados con la seguridad en los que podrÃa ser muy útil, como contar los ocupantes de un vehÃculo (deformación profesional: es lo que tiene dedicarse a los sistemas de peaje free-flow).