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ene
10
2010
Una de ocio: VEN, el mentalismo de Manolo Talman
Los juegos, en los que Talman es capaz de crear la ilusión de poder leer la mente, mover objetos, establecer conexiones sensoriales entre personas y detectar sin lugar a dudas la mentira, no dejan frío al público, que incluso llega a ofrecerse de forma animosa para participar en ellos. Especial mención merecen el juego en el que el mago “domina” la voluntad de tres voluntarios del público con los que se ha apostado 1.000 euros y aquel otro en que Talman acierta una combinación de Euromillones compuesta por el público.
dic
28
2009
Avatar: cinco preguntas sin respuestaMe encantó Avatar. La he visto dos veces en menos de una semana, en 3D y en versión normal (me quedo con la versión 3D, sin duda). La historia, como se dice en muchos sitios, es un refrito de tópicos, pero no importa en absoluto: lo importante, lo genial, es el mundo en que nos sumergimos al verla. Sublime espectáculo para la vista. Aunque, como digo, el argumento carece de importancia, hay un hecho que me dejó un tanto preocupado. [Atención, pedazo de spoiler el que viene a continuación.] Creo que el protagonista toma muy a la ligera la decisión de “traspasar su mente” a su avatar para quedarse a vivir en Pandora. Hay, al menos, cinco preguntas que este buen hombre debería haberle hecho a su novia antes de dar el gran paso:
jun
22
2008
Los videoclubs y la ausencia de innovaciónEs evidente que los videoclubs no pasan, desde hace ya muchos años, por su mejor momento en España. Lejos quedan ya los años 80 que los vieron surgir y florecer, de la mano del Beta y del VHS. La sonada salida del mercado de Blockbuster en 2006 hizo oficial lo que cualquiera podía percibir como evidente desde un buen tiempo antes. Sin haber profundizado en exceso en este mercado, hay para mí una serie de factores que explican esta situación de crisis de los videoclubs:
abr
08
2008
¡Martin Sheen es medio español!
feb
08
2008
Acerca de CloverfieldNota: puede contener spoilers. No, no es que venga con alerones.
Por cierto, para mí, la película que fui a ver se llama "Cloverfield", no "Monstruoso". Coincido con mi amigo Seleucus en que el título español es horrible. Hace meses que me enteré de su existencia y, desde entonces, he visto diversos trailers [YouTube 01:50] y teasers [YouTube 07:12], he leído muchas páginas de fans, visitado los sitios web teasers que creó la productora y, en prácticamente todos los casos, todo el mundo se ha referido a la película como "Cloverfield", independientemente de su nacionalidad, al menos desde un determinado momento allá por septiembre. Monstruoso era poco más que un subtítulo que aparecía, en inglés, en unas pocas ocasiones. ¿Por qué las productoras y las distribuidoras españolas nos tratan como si fuéramos tontos de baba y nos cambian los títulos de las películas? Hasta podría entender que se traduzcan de forma ajustada algunos títulos (por ejemplo: "As good as it gets" –> "Mejor imposible") pero no entiendo por qué se cambian por completo títulos como éste. Además, en el pasado, podía haber razones sociodemográficas que lo explicaran (pocos hablantes de inglés y, quizás, un cierto rechazo a lo extranjero, principalmente) pero, actualmente, es injustificable porque no sólo se han reducido esos motivos (no insinúo que ahora todos los españoles hablemos inglés pero sí estamos más acostumbrados a él) sino que, además, ha surgido otro que aconseja mantener los títulos originales: Internet. Cuando una distribuidora decide cambiarle el título a una película para su proyección en España, está desaprovechando los esfuerzos globales de promoción que se puedan estar haciendo en la red. En el caso de Cloverfield, en el que la campaña vírica ha durado meses y costado algún que otro millón, el ejemplo es paradigmático: millones de internautas hablando de Cloverfield y los españolitos buscando "Monstruoso" por ahí. Por cierto, éste no es el monstruo de la película, aunque durante un tiempo se decía en Internet que sí:
nov
07
2007
Humor negro sobre el 11-SAtención, aviso importante: los habrá que estén radicalmente en contra de que ciertas cosas sean usadas para bromas, chistes, coñas, etc. Bien, pues si eres de esos, el siguiente vídeo no es para ti. No tengo muy clara la frontera entre la necesidad de desdramatizar los eventos trágicos y el mal gusto y la falta de respeto. No es fácil trazar la línea que los separa. Lo que sí tengo claro es que el vídeo es bueno. La película promete, si te gusta ese estilo, claro. [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=Vt_tv7t79WY] |
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