Los peajes free-flow salvan vidas
Sí, puede sonar exagerado, lo sé. Pero es así. Un peaje convencional es una anomalía en una autopista: incrementa los tiempos de viaje, aumenta el consumo de combustible y supone un peligro en la circulación. O sea, todo lo contrario a lo que se pretende conseguir con una autopista. Si eliminamos la plaza de peaje, eliminamos el problema. Y ahí es donde entran los peajes free-flow.
La mayoría hemos presenciado algún accidente en una plaza de peaje. Pero no todos hemos visto un coche volar en una de ellas:
Los peajes free-flow (también conocidos como ORT, de open-road tolling) deberían ser la norma, ya sea en su versión basada en RFID y cámaras o su más reciente variante basada en GPS, y no la excepción.



0 comentarios