Reflexiones sobre privacidad14 de Diciembre de 2009 — Manuel Delgado
A estas palabras, han contestado no pocas personas, empezando por mi admirado Bruce Schneier:
Es fácil interpretar incorrectamente las palabras de Erich Schmidt, viéndoles un matiz positivo y aceptable. Me refiero a que todos estamos de acuerdo en que si haces algo que te puede causar problemas, lo mejor es que no se entere nadie de ello. Pero eso no es lo que dice Schmidt. Él dijo que “quizá no deberÃas hacerlo”. Cuidado con el matiz: no es lo mismo no hacerlo que no publicarlo. Hace poco, acudà a un evento organizado por Oracle en el que tuve la oportunidad de exponer esto mismo ante los demás bloggers asistentes: muchos de los problemas de privacidad que muchos están encontrando en sitios como Facebook no están provocados por polÃticas de privacidad leoninas, ni por fallos en el software, sino por una simple y evidente falta de sentido común por parte de quienes publican su información más sensible en sitios como esos. Ahora bien, el enfoque naÃf de las palabras de Schmidt (los buenos ciudadanos no tienen nada que temer, viene a decir) va mucho más allá de aplicar el sentido común a la información que compartes en Internet: él parece ignorar que la recopilación sistemática de información privada no se limita a cuestiones que la mayorÃa de nosotros considerarÃamos insensato compartir abiertamente; parece ignorar que actos que hoy son perfectamente legÃtimos pueden ser usados en tu contra llegado el momento si alguien se ha ocupado de recopilarlos metódicamente, como dice Schneier en ese último párrafo que reproduzco arriba. Un ejemplo claro y reciente: el caso de 28 cientÃficos estadounidenses que llevaron a su gobierno a los tribunales por unas comprobaciones de seguridad (background checks) que consideraban desproporcionadas para el trabajo que realizaban, no relacionado con nada secreto ni de carácter militar. Aunque no parece que se llegara a usar en contra de nadie, según este documento, el gobierno podÃa considerar inadecuados para ese trabajo a los empleados que tuvieran un pasado (o un presente) de, entre otras muchas cosas, “homosexualidad”, “infidelidad” o de afiliación a grupos que que propugnaran el cambio de la forma constitucional de gobierno. Aún más, la investigación no está limitada al trabajador en cuestión, sino también a sus familiares y conocidos. Asà que, potencialmente, un brillante investigador civil podrÃa ser despedido por el gobierno por haber engañado a su mujer y tener un cuñado que acudió a reuniones del Partido Comunista en su juventud. Y eso en pleno siglo XXI. Recordemos, además, que esto ya ha ocurrido, como nos recuerdan estas palabras del artÃculo del New York Times sobre Oppenheimer y otros cientÃficos al comienzo de la Guerra FrÃa:
Es en cuestiones como éstas donde hay que tener verdadero cuidado y, por eso, las palabras de Schmidt exceden la simple inocencia y entran de lleno en la insensatez. No podemos estar de acuerdo con la recopilación constante y metódica de información sobre nuestros actos, porque no podemos estar seguros de que, en el futuro, estos puedan ser utilizados en nuestra contra para algo incluso mucho más serio que el que nos despidan del trabajo. 7 comentarios a “Reflexiones sobre privacidad”Haga un comentario |
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Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: La semana pasada, se organizó un buen revuelo con las palabras de Eric Schmidt, CEO de Google, sobre la necesidad de aceptar el hecho de que si haces algo que, de hacerse público, podrÃa ocasionarte problemas, lo mejor que pu…..
14 de Diciembre de 2009 a las 07:26:07
Manuel, interesante tus reflexiones. Pero yo interpreto las declaraciones de Eric Schmidt de otra manera. Basicamente sería "no hagas o digas en público algo que no te gustaria que apareciera en el buscador de Google". De alguna manera somos esclavos de nuestra vida pública, de nuestros comentarios públicos, y el pasado público cada vez es más complicado borrarlo. Seria algo así como: "aunque pienses que tu audiencia son las personas físicas que en ese momento tienes delante, esas personas pueden llegar a reproducir tus palabras, imagen, video, en internet, y una vez publicado en internet todo deja huella, incluso pasados varios años".
Evidentemente estamos hablando siempre de información que ha sido capturada por medios lícitos y cumpliendo la legalidad. La información privada, especialmente la obtenida por medios ilegales, que por alguna razón se haya hecho pública, debería se poder retirada y borrada. En el caso de las empresas, si se demuestra que han obtenido y están usando información de manera ilegal, se pueden meter en problemas aunque sólo sea de reputación. Creo que nunca lo harán. Yo veo más problemas con particulares que publican información privada de otros particulares, incluso sin ser totalmente conscientes y sin malicia. (tipico caso de fotos de grupos donde se publica sin tener el consentimiento expreso de todos los que allí aparecen)
En los casos entre particulares, y si se hiciera de forma maliciosa, y aparece información privada de una persona, puede llegar a ser complicadísimo, sino imposible, borrar todo rastro de internet. Aunque en este caso evidentemente también podría ser información falsa.
En estos casos yo sólo veo factible no dar credibilidad ni relevancia a informaciones anónimas, y luego tener una reputación online contrastada y una presencia Web pública fuerte que haga muy dificil encontrar ese tipo de información privada o negativa. He visto articulos muy interesantes de "Personal Branding" sobre estos conceptos, y como los directivos se refuerzan sus propias identidades en la Web.
14 de Diciembre de 2009 a las 22:10:55
Hola Jaime:
No soy tan benévolo en la interpretación de las palabras de Schmidt. Él dice "…you shouldn’t be doing it in the first place", que es el típico argumento de quienes piensan que "los buenos ciudadanos no tienen nada que temer", cosa que sólo es cierta hasta el momento exacto en que alguien cambia la definición de "buen ciudadano". Cuando manejas tanta información privada como hace Google, no puedes tratar tan a la ligera cuestiones como la Patriot Act, como hace él, sino que deberías rebelarte contra esa obligación de entregar esa información privada a las autoridades, en lugar de considerarlo "importante".
Este asunto trasciende los límites de "lo que hacemos" o "lo que publicamos", pues nuestra desprotección ante la monitorización constante es absoluta: ¿imaginas entrar en una lista negra porque los registros de tu móvil demuestren que frecuentabas un bar en el mismo período en que unos terroristas planeaban en él un atentado? ¿O que se te deniegue la entrada a un país porque tus registros de Google demuestren que has buscado información sobre explosivos, aunque sólo te mueva la más inocente curiosidad? ¿O que esas mismas inocentes búsquedas puedan ser usadas en tu contra en un juicio? Esto no es conspiranoia: es la tendencia actual, imparable salvo que le plantemos cara. Y Schmidt lo sabe, por lo que su enfoque naíf es incluso insultante.
Por otra parte, lo que dices sobre contrarrestar los efectos de informaciones falsas con una marca personal fuerte es tremendamente acertado, aunque creo que sólo se aplica a cuestiones de reputación y no a esos otros casos (que podríamos llamar "más serios").
Saludos.
15 de Diciembre de 2009 a las 07:16:21
la verdad es que en lo de "Patriot Act", reflexionando, tienes toda la razón, y podrían usarlo como excusa para pasar información, que en teoria es privada y confidencial, al Gobierno, y con todas las de la ley. Digamos que igual que pinchan los telefonos, más facil seria pinchar ciertas cuentas de Google, etc . Aun así sigo pensando que al final, si lo hacen, se sabrá, y dejarán de cumplir aquella frase de "Don't be evil", y si traspasan esa linea roja, al final acabará afectando a su cuenta de resultados. Pero usar un servicio gratuito y bueno como gmail es tan tentador, …, esperemos que sigan siendo buenos.
15 de Diciembre de 2009 a las 21:42:40
El problema es que la situación no depende de "si lo hacen", porque están obligados a ello. Es decir, aunque no quieran, deben hacerlo, porque la Ley les obliga a ello (¿recuerdas el caso de Yahoo! en China?). Además, ni siquiera deberíamos hablar en futuro o en subjuntivo, pues es un asunto que exige el presente de indicativo: el FBI emite al año 30.000 peticiones de información de datos personales (National Security Letters) al año.
Recordemos que, en Europa, tenemos prácticamente las mismas obligaciones de retención de datos, aunque con el acceso a ellos algo más regulado.
16 de Diciembre de 2009 a las 07:06:27
Yo estoy de acuerdo con el fulano ese de Google. Nuestra participacion en la red no es anonima. Esto son los hechos y nuestro comportamiento debería regirse por hechos. Podremos entrar en disquisiciones sobre si deberia ser asi o de otra manera, si es ético, si google hace el mal o si simplemente explota un negocio pero el hecho es que nada, absolutamente de lo que hacemos online es anonimo.
Y sería estupido actuar como si sí lo fuera.
Don Manuel y resto de contertulios, Felices Navidades. Te seguire leyendo en 2010. Mis mejores deseos y un saludo cordial.
18 de Diciembre de 2009 a las 07:57:56
Estoy de acuerdo contigo, Joselito, en que sería estúpido actuar ignorando que todo lo que hacemos en la Red es (al menos, potencialmente) público y puede ser usado "contra" nosotros. Sin embargo, tampoco es lógico permitir que se promulguen leyes que acentúen hasta el extremo esas circunstancias, como ha pasado en Alemania.
¿Que alguien puede ver mis fotos indiscretas en Facebook y usarlas en mi contra? Mejor no publicarlas en Facebook.
¿Que el gobierno quiere tener acceso a todos y cada uno de mis correos electrónicos? Mejor que haya una ley que me proteja y lo impida.
19 de Diciembre de 2009 a las 10:04:41