4 de Agosto de 2009 — Manuel Delgado
“¡Tres melones, un euro!”, clamaba el gitano en el mercadillo, tras una pila de, adivÃnenlo, melones. Tamaña oferta atrajo a no pocos compradores. Mientras cerraban la transacción, alababan en sus pensamientos la alta eficiencia en costes que habÃa alcanzado aquel gitano en sus métodos productivos. “Es que aquà no hay intermediarios”, informó una señora a su cuñada mientras se alejaban con media docena de maduros productos hortofrutÃculas en las bolsas, inconscientes de cuánto habÃa dado en el clavo con sus palabras. A su vez, dos señores, ya repuestos del impacto producido por tamaña oferta, retomaron su conversación: “es que en este paÃs los polÃticos roban a manos llenas y eso no hay que permitirlo”. Calle abajo, dejaron la polÃtica para concentrarse en decidir si el melón lo tomarÃan con jamón o, si no, de postre.
Y, después, votaron. Y asà nos va.
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: “¡Tres melones, un euro!â€, clamaba el gitano en el mercadillo, tras una pila de, adivÃnenlo, melones. Tamaña oferta atrajo a no pocos compradores. Mientras cerraban la transacción, alababan en sus pensamientos la alta eficien…..
4 de Agosto de 2009 a las 23:48:26