La importancia de llamarse…

No, el título de este post no acaba con “Ernesto”. Tiene que ver, en realidad, con el nombre que reciben determinados puestos de trabajo. Desde hace un par de días, estoy especialmente sensibilizado con el asunto, porque he sido reasignado a unas “nuevas” funciones con un nombre muy largo y muy molón pero que, en realidad, significa que voy a seguir haciendo exactamente lo mismo que hasta ahora. Pues bien, estaba yo meditando sobre estas cosas y he recordado cuál es el nombre de puesto de trabajo que más me ha gustado nunca y creía tenerlo claro: evangelista tecnológico. Repito: evangelista tecnológico. ¿Se puede tener un trabajo más “cool” que algo que empieza por “evangelista” (y no incluye la palabra “pastor”)? Estaba yo pensando en estas cosas, cuando me han desmontado el chiringuito vía email. Aún existe un puesto de trabajo con un nombre más fardón que el de “evangelista”. Sí, existe y me voy a reunir con uno. Se llama “SunLab Ambassador”. Ya sé qué quiero ser en la vida. ¿A que suena bien algo como “Senior Technology Evangelist & Innovation Ambassador”? Sólo falta ver cómo meterle “Capitán General” en algún sitio para que sea perfecto.

Tags:

2 comentarios

  1. Joaquin dice:

    Yo siempre he aspirado a ser Evangelista de mayor, a veces quería serlo de Citrix, otras de Microsoft… pero ahora veo claro que lo suyo es ser Ambassador. Tienes razón, mucho más molón!!!

    Tienes un blog estupendo y haces un gran trabajo.

    Gracias!

  2. Gracias, Joaquín.

    Sigamos intentándolo y, con un poco de suerte, quizá lleguemos a ser “ambassadors” o cosas incluso mejores como “Global Technology Overlord” o “Master of all Techie Stuff”.

Deja un comentario





Trackbacks

  1. Bitacoras.com
More in Empresas y negocios (66 of 154 articles)


Últimamente, no tengo ni un minuto para escribir aquí. Pido disculpas por ello a mis (escasísimos) lectores habituales. Para romper ...