Subiéndome a una nube

Rey nube, por Akakumo en Flickr con licencia CC by-sa No, no es que me haya dado por tomar psicotrópicos ni nada parecido. Hace un par de días, decidí lanzarme y pasar mi servicio de correo a Google Apps. He estado un tiempo dándole vueltas a si hacerlo o no. Por una parte, es una forma de resolver el problema de usar habitualmente varios ordenadores desde varias ubicaciones. Por otra, me obliga a dedicar más esfuerzo para disponer de mi correo cuando estoy off-line (¿para cuándo Gears para Gmail?).

En realidad, se trata de un movimiento de lo más anodino, lo sé. Lo que me lleva a comentarlo es la polémica de las últimas semanas con respecto a esto de los servicios en la nube, el cloud computing, que es como se llama ahora a cosas tan dispares como disfrutar el software como un servicio a través de Internet o sustituir los grandes supercomputadores corporativos por grandes números de ordenadores pequeños de bajo coste gestionados por terceros. Hasta hace poco, parecía que todo lo relacionado con el cloud computing gozaba de buena prensa. Pero hete aquí que, la semana pasada, llega el mismísimo Richard Stallman, gurú entre los gurús, y dice que el cloud computing es una estupidez. Seguramente, esto debió de gustarle mucho al CEO de Oracle, Larry Ellison, que había dicho unos días antes que el cloud computing es poco más que palabrería y moda. En el portal de la comunidad de computación de alto rendimiento (HPC) de Sun se preguntan si Ellison había tomado demasiado Cialis ese día.

Ir contra las opiniones de dos grandes cerebros como Stallman o Ellison es muy complicado. Sin embargo, sí es posible analizar con atención lo que han dicho y ponerlo en referencia con sus intereses e idearios personales. En lo que a Stallman se refiere, no es de extrañar que alguien que lleva años luchando contra los monopolios empresariales, el anquilosamiento de la creatividad y, en general, a favor de la evolución del software y el conocimiento, se muestre en contra de una tendencia que deposita en las empresas toda la carga de la creatividad, así como que les otorga el acceso a uno de los bienes más preciados en los negocios actuales: la información de los usuarios. Por parte de Ellison, no es raro que se rebele ante una tendencia a la que su empresa, como los demás grandes fabricantes de bases de datos y aplicaciones empresariales, no ha sabido subirse convenientemente. No lo digo yo. En este sentido, las críticas de Ellison y Stallman son perfectamente comprensibles, aunque interesadas y partidistas.

Sin embargo, a ninguno de los dos les falta razón en sus críticas.  Y no fueron los primeros. Ni los segundos. Todos ellos se centran en el abuso del término cloud computing, que ahora se usa para referirse, sin ningún rubor, a un servicio como Gmail, una plataforma como EC2 de Amazon o una empresa como Appistry tanto como a miles de otros servicios cuya única particularidad es que se prestan a través de Internet, cuando las similitudes entre unos y otros son, como en los telefilmes, pura coincidencia. Si cualquier servicio que se presta a través de Internet y/o se hace conjugando la potencia de procesamiento de varias máquinas lo metemos dentro del cloud computing, entonces entran en esa categoría miles de empresas que ni siquiera sabían que estaban haciendo cloud computing. Seguramente, hace falta alguna definición un poco más precisa y restrictiva de qué entendemos por cloud computing que verdaderamente nos permita distinguir los verdaderos servicios de esta categoría de los que no entrarían en ella si no fuera por los esfuerzos de sus departamentos de marketing por subirse al carro del nombrecito de moda.

Pues con todo lo que está cayendo, voy yo y me suscribo a Google Apps. Con dos. ;-)

Foto: akakumo, en Flickr, con licencia CC by-sa.

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Un comentario a “Subiéndome a una nube”

  1. Vuelve la polémica sobre “la nube” -- El Blog de Manuel Delgado dijo:

    [...] de confiar en los servicios “en la nube”, sobre todo para usos empresariales. A los que ya criticaron este modelo en el pasado, se suman ahora muchas voces adicionales que advierten de la pérdida de control que supone el que [...]

    25 de Febrero de 2009 a las 19:39:12

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