20 de Septiembre de 2008 — Manuel Delgado
Los grandes grupos de la industria audiovisual no sólo se dedican a perseguir a los internautas: también se zurran entre ellos. Lo más reciente es que un juzgado de Barcelona ha dado la razón a Telecinco en su demanda contra La Sexta y ha obligado a ésta a cesar de emitir imágenes de la cadena de Paolo Vasile, así como a indemnizar a Telecinco con una cantidad aún no determinada.
Recordemos que Telecinco también está embarcada en una pelea legal contra YouTube. Da la sensación de que a Vasile no le gusta nada, pero nada, que los demás puedan usar sus contenidos para criticarles o parodiarles. Qué poco sentido del humor.
No me voy a extender mucho más. Otros ya lo han dicho todo mucho mejor que yo. Qué asco de mundo.