Populismo de Miguel Sebastián sobre el ADSL

La semana pasada, el ministro de Industria, Miguel Sebastián, se ganó unos cuantos titulares con la siguiente frase:

El Gobierno va a prohibir a los operadores hacer ofertas de acceso de banda ancha de Internet si no hay garantías de obtener al menos el 80% de la velocidad publicitada.

Esa frase es poco más que un ejercicio de demagogia y populismo. A juzgar por esta declaración de intenciones, el ministro de Industria parece querer acercarse a los internautas pero, desgraciadamente, ha elegido un torpe camino para ello. Si Industria prohibiera todas las conexiones que no proporcionen un mínimo del 80% del caudal anunciado, estaría prohibiendo todos los productos ADSL de España. Puesto que asumo que alguien habrá en el Ministerio de Industria que sepa que esto es así, un anuncio como el de Sebastián sólo puede ser interpretado como demagogia y populismo.

El asunto radica en la tecnología principalmente usada en España, el ADSL. En una conexión ADSL, el ancho de banda contratado es el máximo ancho de banda teórico del que podría disponer la conexión en unas determinadas condiciones ideales. En la práctica, esas condiciones ideales no se cumplen nunca, porque factores como la distancia a la central a la que estás conectado o el tráfico de los demás usuarios de ADSL de tu zona degradan el nivel de calidad del servicio. Esa degradación no se debe, por tanto, a factores relacionados con la política comercial de los operadores, sino que se produce por las características intrínsecas de la tecnología ADSL. Es imposible, por tanto, garantizar el 80% del caudal contratado, puesto que siempre habrá usuarios a la máxima distancia posible de una central y/o que deban compartir la canalización del cable con otros muchos usuarios y, en esos casos, habría que ser muy optimista para pensar que siempre van a disponer de más del 80% del caudal máximo disponible.

Otras tecnologías de conexión de banda ancha, como el LMDS, experimentan importantes diferencias entre el máximo contratado y el ancho de banda disponible en cada momento en función de, en ese caso, el uso que hagan de su conexión los demás usuarios de la torre e incluso de factores atmosféricos como la lluvia. Al contrario que con el ADSL, es posible contratar conexiones LMDS con ancho de banda garantizado, a un precio notablemente superior. De llevarse a cabo lo anunciado por Sebastián, tampoco el LMDS se libraría de la quema.

Miguel Sebastián podría haberse limitado a decir que va a exigir a los operadores más claridad en lo referente a la diferencia entre ancho de banda máximo y "ancho de banda disponible habitualmente", si es que existe ese concepto, pero ha optado por un anuncio que, si bien es más fácil de digerir por el común de los mortales, está mucho más alejado de la viabilidad y de la realidad. Este anuncio de Sebastián está en claro contraste con la decisión de la CMT sobre las conexiones ADSL que pasan por armarios MUXFIN de Telefónica. En aquel caso, primó la sensatez y la protección de la libre competencia frente al populismo y a los excesos regulatorios. Si de este señor depende la defensa de los derechos de los internautas, estamos apañados.

Por cierto, ya que hablamos de Miguel Sebastián, me ha llegado el rumor de que el sitio web personal de uno de sus colaboradores más cercanos, Maurici Lucena, ha sido creado con la intención principal de desplazar hacia abajo en la lista de resultados de Google las incómodas noticias sobre la relación entre Lucena y Sebastián y la sorpresa que causó su nombramiento como director general del CDTI, entidad pública dependiente del Ministerio de Industria. Hasta ahí, nada que objetar (salvo que no han conseguido su objetivo, claro), pero el rumor incluía, además, que una parte del coste del desarrollo de la web iba a ir a cargo del CDTI y eso sí que, en caso de ser cierto, me parecería particularmente mal, puesto que el dinero público, pese a lo que crean algunos, tiene dueño y no debe dedicarse a según qué cosas. Por supuesto, mientras no haya ninguna prueba que apunte a lo contrario, pensaré que no es así, pero quizá algún periodista que sí cobre por escribir, no como yo, podría echar un vistazo a este asunto y cerciorarse.


6 comentarios a “Populismo de Miguel Sebastián sobre el ADSL”

  1. Gravatar saulo Alvarado Mateos dijo:

    Una consulta, ya que aprovecha la coyuntura política para hacer una crítica constructiva de la iniciativa (voy a obviar el último párrafo por amarillista): ¿cree usted que es oportuno que alguien que contrata un ADSL de un caudal determinado, digamos 2 Mb, no “huela” nunca su capacidad máxima, por las dificultades técnicas y tecnológicas que sabiamente menciona, pero que abone la misma cantidad mensual que alguien que sí alcanza la mayor parte del tiempo esa velocidad por el simple hecho de la cercanía o un mayor mimo de las teleoperadoras?

    Más allá del autobombo de los gobiernos y gobernantes con este tipo de medidas populistas, no desestimo la necesidad de una regulación mejor y mayor de la diferencia tan significativa que hay entre caudal teórico/ofertado y caudal real/consumido. No me hace gracia pensar que todos pagamos lo mismo por servicios diferenciados.

    21 de Julio de 2008 a las 15:38:40

  2. Gravatar Manuel Delgado dijo:

    Estimado Saulo:

    Creo que lo oportuno es que cada uno sepa exactamente qué está contratando y que haya variedad de ofertas entre las que elegir. Cualquier publicidad o contrato que haga pensar al usuario que va a conseguir exactamente ese caudal de descarga debe ser perseguido. Dentro de esos parámetros, cabe la posibilidad de que usuarios que consiguen velocidades distintas paguen la misma cantidad. Lo importante es que sus expectativas se basen en información veraz y puedan tomar decisiones de compra informadas.

    Con la tecnología ADSL, forzar a los operadores a indemnizar o tarificar en función del caudal efectivamente disponible es abocar al mercado a un incremento de precios brutal, puesto que las limitaciones de la tecnología hacen imposible combatir esa merma de calidad de servicio. Donde sí podría incidir la legislación es en impedir que estas diferencias entre el caudal máximo anunciado y el real disfrutado se trasladen a otras tecnologías, como las conexiones de fibra, que no se ven afectadas por esas variables, o incluso a otras configuraciones de la red, como las líneas ADSL a través de MUXFIN, en las que tiendo a pensar (aunque no lo sé a ciencia cierta) que los efectos de la distancia y las interferencias son mucho menores. Es decir, creo que la legislación debería incidir en que no se abuse de las limitaciones tecnológicas del ADSL, pero debe contemplar que esas limitaciones existen y no son fácilmente amortiguables.

    P. D. - ¿Amarillismo? De ser cierto el rumor, se trataría de dinero público dedicado a “limpiar” la imagen pública de alguien cuyo nombramiento fue muy cuestionado. Eso no es amarillismo.

    21 de Julio de 2008 a las 20:52:16

  3. Gravatar saulo Alvarado Mateos dijo:

    Estimado Manuel:

    Fíjese que yo no estoy diciendo que no existan soluciones o que Telefónica (y resto de operadores) no pueda o deban buscar la forma de garantizar una mejor calidad del servicio en banda ancha a personas que viven en periferia (sea mi caso) o a aquellos en los que las líneas de cobre actuales llegan en estado deplorable. Lo que digo es que debe haber un control mayor sobre la calidad del “producto” que nos venden.

    Pongo producto entrecomillado porque, desde mi punto de vista, limitado en las lides del marketing, lo que hace Telefónica (y resto de operadoras) es paquetizar un servicio, el de transmisión de datos sobre par de cobre, y darle unas características de igualdad para todos. Todos pagamos lo mismo por esos 2 megas teóricos. Pero no deja de ser un servicio, que en mi caso llevan prestando con peor calidad durante una década. Si mi memoria no me falla, llevo con ADSL (el primero de 512 con un ruter 3com) desde el 97. Y siempre he estado por detrás. Cuando en buena parte de la ciudad ya han incrementado a 3 Megas yo sigo pagando lo mismo por 2 Megas que realmente se quedan en el equivalente a 1 Mega.

    En fin, que no se trata de lloriquearle mis cuitas en su blog, pero desde luego, aunque sea populista, se va haciendo necesario ya un control de este “producto” que nos venden las operadoras. Yo no digo que lo quiten, sino que si a mí no me llegan 2, que me vendan y cobren por 1. Si a usted, en cambio, le llegan 10, pues me alegro por usted, pero ha de ser usted el que pague la diferencia.

    En cuanto al último párrafo, no es mi intención hacerle pensar que debería no comunicarlo o transmitir sus inquietudes. E, incluso, que no sea cierto. Que de serlo, como dice, no sería más que otra catastrófica muestra de política corrupta y dinero despilfarrado en despropósitos. Lo que me preocupa es la argumentación y el enfoque que yo entendí de la lectura de su artículo, posiblemente una lectura incompleta o mal entendida por mi parte. Usted comienza atacando la oración y propuesta populista de Miguel Sebastián, y no sin razón, para luego pasar a explicitar los motivos o causas técnicas por las que no se puede garantizar el 80% del caudal (de lo que yo discrepo, porque se puede garantizar vendiendo ADSL de ancho de banda un 20% más de lo que en realidad ofrezca la línea en cada caso, y no los prometidos 2 y 3 Mb). Pero mi molestia con el párrafo es que, en mi libre interpretación de su texto, remata su argumentación con (permítame ser simplista), “y para confirmar lo que digo, se rumorea que es un corrupto de mucho cuidado”. Esto, permítame el lujo de decirlo, es lo que yo llamo amarillismo. Primero, es un rumor, por tanto cabe y requiere el beneficio de la duda. Y segundo, no viene al caso de la discusión y argumentación que tan bien explicada mantenía en los párrafos anteriores.

    Si me permite la sugerencia, no digo que no lo comente, si es su deseo o inquietud hacerlo. Lo que creo es que tendría que haberlo realizado en entrada o post de objeto diferente.

    No quiero irme sin agradecerle sobremanera el tiempo dedicado a responder a mi comentario anterior.

    Saludos cordiales

    24 de Julio de 2008 a las 10:35:57

  4. Gravatar Manuel Delgado dijo:

    Desde luego, no había intención en mi post de justificar lo inoperante de la propuesta de Sebastián basándome en el rumor sobre el web personal de Lucena. Son temas no relacionados que, efectivamente, podrían haber ocupado dos posts separados, pero tienen como hilo conductor a un Sebastián que, desde que salió del BBVA con el rabo entre las piernas y entró en la política activa, no acumula en su “hoja de servicios” ningún acto meritorio destacable y sí múltiples fracasos y no pocas situaciones en las que se ha puesto en duda no ya sólo su valía sino, además, su elegancia (recordemos el debate con Gallardón) y su honestidad (Sacyr-BBVA, nombramiento de Lucena). Así que, si bien no hay intención de justificar una cosa mediante la otra, no me parece tan inadecuado que ambos temas compartan espacio, pues ese binomio no es más que una costante en la gestión de Sebastián: pocos resultados y mucha polémica.

    Con respecto a lo de su producto ADSL, entiendo el enfado al respecto. A mí no me gustaría estar en su situación. Sin embargo, sigo creyendo que la actual forma de tarificar el ADSL es una buena solución de compromiso entre el coste y la calidad del servicio. Opciones como la que propone no son descartables, desde luego, y una vez que la banda ancha esté completamente madura en España (creo que ya empieza a estarlo) podrían encajar. No obstante, recordemos la máxima que defiendo: teniendo en cuenta las inevitables limitaciones técnicas, lo que más me importa es que exista transparencia en lo que se publicita y lo que se contrata, así como que exista variedad de oferta.

    25 de Julio de 2008 a las 12:51:51

  5. Gravatar saulo Alvarado Mateos dijo:

    Pido disculpas por mi vehemencia en este debate. Efectivamente, cada cual conduce el análisis como considere de forma más oportuna. Y efectivamente, Sebastián no debería ser un impulsor de medidas de control dada su “hoja de servicios”. En todo caso, y tal como mencionaba en el comentario anterior, no deja de ser una libre lectura e interpretación por parte de mi persona.

    En tanto al ADSL… Esperemos que eso no sea dentro de otra década. En la última década Telefónica, ni operador alguno, han realizado obras de mejora en los servicios que presta en la zona en la que elegí vivir. En otras zonas de la ciudad ya han levantado y rehecho las aceras varias veces en diez años. Me produce cierta molestia pensar que parte de la financiación de esas reiterativas obras la paga la gente que vive por mi zona. Y no es porque tengan poco negocio, que no. Recientemente un vecino se quejaba por la respuesta de Telefónica: no podemos meter más líneas ADSL en la centralita.

    En fin, que esto es un asunto que podría llevarnos una vida discutir y tratar.

    28 de Julio de 2008 a las 10:23:44

  6. Gravatar Manuel Delgado dijo:

    No hay nada por lo que deba disculparse, Saulo. Al contrario, es un placer contar con comentaristas sensatos.

    Efectivamente, es un asunto que da para toda una vida de discusiones. Sin embargo, creo que una de sus frases ha estado muy cerca de dar en la diana del porqué de su situación: “Telefónica, ni operador alguno, han realizado obras de mejora…” Ése es el problema. Aunque, en teoría, existan en España múltiples operadores entre cuyas ofertas es posible elegir, la realidad es que la liberalización de las telecomunicaciones no ha creado un mercado de competidores iguales entre sí, sino que la mayoría de ellos siguen viviendo de los réditos de la dependencia de Telefónica.

    Si los operadores “alternativos” no invierten en una zona y se convierten en una alternativa real y completa a Telefónica, ésta tampoco se va a ver animada a invertir en esa zona porque, al fin y al cabo, los clientes no tienen muchas posibilidades de irse a la competencia. La liberalización del sector debía haber sido mucho más exigente con los nuevos operadores y no haberles dado tantas posibilidades de limitarse a ir a remolque de la inversión de Telefónica. Por eso apoyé el dictamen sobre los Muxfin: porque dice a los operadores alternativos que, en las zonas de nueva construcción, están en igualdad de condiciones con respecto a Telefónica y deben invertir de la misma forma.

    Cuando la situación competitiva termine de cambiar y la facturación de los demás operadores deje de depender en la medida que lo hace actualmente de la mera reventa de los servicios de Telefónica o de los clientes a los que sólo puede llegar a través del cable de Telefónica, entonces y sólo entonces habrá variedad de oferta y podremos contar con productos que satisfagan las necesidades de todos. Mientras tanto, la oferta de ADSL estará ampliamente condicionada por las limitaciones intrínsecas de la tecnología. Cambiar esta situación a golpe de decreto, que es lo que muchos usuarios parecen demandar, obligando a los operadores a facturar en función del caudal real (dependiente de factores tan difíciles de controlar como el número de usuarios cercanos conectados en cada momento), no tendrá otro resultado que la mera introducción de otra interferencia en el mercado, que seguramente se acabe traduciendo en una “igualdad a la baja”, para así asegurarse de no incurrir en riesgos a la hora de facturar el servicio.

    Repito lo que ya he dicho en otras ocasiones: soy partidario de que al usuario se le dé información real y “digerible” de las limitaciones de aquello que contrata y, seguramente, de una denominación distinta de los productos ADSL, para no llevar a nadie a engaño con respecto a la velocidad que podría alcanzar cada conexión. A cualquier medida más restrictiva le veo unos posibles “efectos secundarios” muy peligrosos.

    28 de Julio de 2008 a las 14:45:22

Haga un comentario



Suscríbete

cargando...
Sígueme en http://twitter.com