La electricidad y los aparatos electrónicos

Cables de electricidad, por Pittaya, con licencia CC by Es obvio decir que, sin electricidad, los aparatos electrónicos no existirían o, al menos, no funcionarían. Sin embargo, es algo menos habitual pensar en la electricidad como la amenaza más peligrosa para los dispositivos electrónicos: pues así es. En mi anterior ocupación, me enfrenté en multitud de ocasiones con verdaderas dificultades para convencer a mis clientes de que una correcta protección ante las variaciones en la tensión (sobretensiones, caídas y, sobre todo, picos) era fundamental. Esa protección se basaba en el uso de sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI o, en inglés, UPS) fiables o simples regletas con el adecuado nivel de protección, sí, pero también en una revisión general de la instalación eléctrica de la oficina, en algunos casos.

En la mayoría de las ocasiones, las prioridades de negocio de mis clientes estaban en otras cuestiones (pagar las nóminas ES importante), así que se limitaban a comprar SAIs para los equipos clave (el servidor y cosas así), aunque recuerdo un caso en el que el cliente, con muy buen juicio, llegó a contratar a un electricista serio para que hiciera una revisión general y pusiera una pica de toma de tierra de tamaño épico. Una excepción, desde luego.

Recientemente, he sido testigo cercano de un caso de esos que valen para convencer incluso al más incrédulo de la necesidad de proteger convenientemente tu infraestructura informática ante los caprichos de la corriente eléctrica. Una oficina bancaria muy cercana a mí ha visto cómo, a consecuencia de una repentina subida de tensión, se le han “quemado” casi literalmente tres ordenadores con sus monitores, un servidor, todos los SAIs de la oficina, el dispensador de billetes, la fuente de alimentación del cajero automático, varias cámaras de seguridad y varios de sus monitores, la centralita telefónica completa e incluso el arco de seguridad. Todo ello, con una buena cantidad de cable eléctrico retorcido y chamuscado. La reparación y la sustitución de los equipos le va a salir al banco por un buen pico (no pun intended), seguramente mucho mayor que el haber evaluado previamente el riesgo y haber colocado un SAI centralizado que realmente protegiera a todos los equipos de la oficina.

Un banco puede permitirse sufrir ese tipo de pérdidas sin que su cuenta de explotación global se vea afectada. Me pregunto si una pequeña empresa podría afrontar con la misma tranquilidad el perder el 100% de sus estaciones de trabajo, su servidor (cuyos datos, muy probablemente, no estarán convenientemente respaldados) y varios elementos más sin resentirse tremendamente. Ante la duda, revisa la instalación eléctrica de tu empresa, incluye los elementos de protección eléctrica necesarios y… asegúrate de tener un buen seguro.

Foto: pittaya.


Un comentario a “La electricidad y los aparatos electrónicos”

  1. Gravatar Fórmulas rápidas para cálculos de SAIs y refrigeración -- El Blog de Manuel Delgado dijo:

    [...] raíz de mi post de ayer sobre los peligros para los equipos informáticos de no contar con una buena protecc…, me pregunta Marcos por email sobre la forma de dimensionar un sistema de alimentación [...]

    1 de Julio de 2008 a las 07:29:02

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