Los videoclubs y la ausencia de innovación

Es evidente que los videoclubs no pasan, desde hace ya muchos años, por su mejor momento en España. Lejos quedan ya los años 80 que los vieron surgir y florecer, de la mano del Beta y del VHS. La sonada salida del mercado de Blockbuster en 2006 hizo oficial lo que cualquiera podía percibir como evidente desde un buen tiempo antes.

Sin haber profundizado en exceso en este mercado, hay para mí una serie de factores que explican esta situación de crisis de los videoclubs:

  1. Sobreabundancia de oferta televisiva: en la década dorada de los videoclubs sólo teníamos “La Primera” y “La Segunda”.
  2. Descarga de películas por Internet: no entro en la cuestión legal ni moral del asunto, pero es innegable que es una fórmula muy eficiente y, desde la perspectiva del consumidor, económica de acceder a los contenidos que se desean.
  3. Oferta de títulos limitada por el espacio disponible y por la inversión necesaria. El consumidor actual no está tan dispuesto a aceptar limitaciones como el de hace veinte años.
  4. Expectativas de atención al cliente incumplidas: los videoclubs pequeños siempre hablan de su servicio al cliente y de su pasión por el cine como factores distintivos pero, muy habitualmente, esos argumentos se desmoronan cuando llegas al videoclub y te atiende un quinceañero que dudaba entre aceptar este trabajo y el de dependiente de un puesto de helados.
  5. Ausencia casi absoluta de innovación en el sector: en su mayoría, los videoclubes siguen siendo una simple expendeduría de películas, como lo eran hace treinta años.

¿Qué puede hacer un videoclub para mantenerse o incluso progresar en este entorno? Cada videoclub debe analizar su situación y su mercado para identificar la mejor estrategia y las acciones más adecuadas pero, como fórmula general, los ejes de actuación deberían ser los siguientes:

  1. Ofrece servicios de valor añadido. No, no me refiero a vender palomitas. Dos muy evidentes podrían ser el reparto a domicilio y la reserva de títulos por Internet. Al fin y al cabo, ¿cuánto cuesta hoy día tener una web enlazada con tu aplicación de gestión interna, para que los clientes puedan ver qué películas hay disponibles en la tienda antes de salir de casa?
  2. Cumple tus promesas: si dices que uno los valores principales de tu videoclub son la exquisita atención al cliente y la capacidad de asesoramiento, que realmente sea así. Si no puedes hacerlo, no vendas que sí.
  3. Maximiza el espacio disponible almacenando, incluso fuera de la vista, películas no tan demandadas por el gran público y dando la opción de encontrarlas mediante un kiosco de búsqueda. Así, tu oferta se puede ir haciendo cada vez más atractiva para “la gran cola”: amantes del cine clásico, locos de la ciencia-ficción, apasionados de las coproducciones eslovaco-tailandesas, etc.
  4. Ofrece productos innovadores (no me refiero a las películas) que dinamicen tu negocio: maximiza la rotación ofreciendo descuentos por devoluciones antes de una cierta hora; vincula las compras en períodos de máxima demanda con descuentos para los momentos más tranquilos.
  5. Haz un uso sensato de Internet. A modo de ejemplo, esto no es la web más adecuada para un videoclub. Envía recomendaciones por correo electrónico a quienes lo deseen, implanta el sistema de reservas del primer punto, crea comunidad permitiendo a clientes y visitantes que den su opinión o hagan recomendaciones, …

Con una inversión limitada y un poco de cariño y atención, cualquier videoclub puede intentar amoldarse a los tiempos actuales y estar más preparado ante los cambios. No obstante todo lo anterior, es cierto que ninguna de estas acciones de cara al público pueden sostenerse sin una correcta gestión de la compra de películas, actividad esencial del videoclub, para lo que no queda más que lo de siempre: asociarse, negociar y optimizar.


Un comentario a “Los videoclubs y la ausencia de innovación”

  1. Gravatar domingo dijo:

    es tan dificil que cada uno cumpla con la legalidad?, me refiero al pirateo de internet y no solo del usuario sino del que sube las peliculas y del que permite que se mantengan, abiertas estas paginas ,porque si los video clubs tenemos problemas por la crisis es un problema a asumir como cualquier otro negocio, pero el video club ademas de la crisis, tiene que luchar con la pirateria descarada que actualmente existe en españa
    no tomamos referencia para otras cosas de europa?, porque no nos fijamos en este caso en francia y hacemos una ley que organice este cotarro, o nosotros los video clubs no contamos para nada ni gobierno ni oposicion, a alguien debe interesarle que esto vaya asi, o no?, quizas sea mas importante ayudar a otros paises y olvidarte de tu casa? yo ayudo a alguien que lo necesita (si puedo), pero antes esta mi propia familia, si no tengo para mi como voy a ayudar al vecino, en fin no soy politico ni lo deseo pero creo que quien tiene la solucion es el gobierno este o que este.
    Lo unico que pido es que a quien corresponda
    ponga en marcha una ley que de derecho y obligaciones igual para todo, y podamos competir en el mercado LEGAL, si no llevo razon que alguien me lo explique, gracias

    5 de Julio de 2008 a las 19:47:24

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