60 años del Estado de Israel

Vista de Haifa de noche durante las celebraciones del 60 aniversario, por david55king, en Flickr, con licencia CC by Sesenta años (gregorianos) ya. Si fuera un empleado de banca, ya lo habrían prejubilado. Pero Israel sigue ahí, dando guerra (pun intended), y está aquí para quedarse. Y eso es bueno. Hoy, no tengo intención de entrar en cuestiones políticas en este post, sino que me centraré en un par de consejos sobre el “clima de negocios” en ese país. Olvidémonos, por un rato, de todo lo que pasa allí (y de todo lo que pasa aquí sobre allí) y veamos Israel como un lugar normal en el que hacer buenos negocios. Bueno, en realidad, parece mentira que cualquier negocio pueda florecer en Israel: poco más de siete millones de habitantes, un idioma complejo reinventado recientemente, rodeado de enemigos por todas partes, en pie de guerra desde antes incluso de su independencia oficial y… con los impuestos más altos del planeta. Y, sin embargo, ahí está: con una economía que crece a más del 5% anual desde el año 2000 y grandes compañías, sobre todo del sector tecnológico, que exportan talento, productos y servicios a todo el planeta.

Hacer negocios en Israel es mucho más sencillo que en la mayoría de países de su entorno. A las modernas infraestructuras de transporte y comunicaciones, la saneada economía y la fiable seguridad jurídica se une un ambiente de trabajo muy occidentalizado en el que no son muchas las cuestiones de etiqueta local que el viajero de negocios ha de dominar de antemano. Seguramente, una muy importante es la relacionada con el sábado: si vas a Israel por pocos días y quieres aprovechar hasta el último minuto, tus probabilidades de conseguir organizar una reunión el sábado por la mañana son cercanas a cero. Olvídalo. Recuerda, además, que en Israel puede hacer MUCHO calor durante varios meses al año así que, salvo ocasiones muy marcadas, es normal acudir a las reuniones con ropa de negocios informal. También es normal que los israelíes se presenten a la reunión mucho “menos vestidos” que tú: con vaqueros y camisa de manga corta.

En las reuniones, olvida los enrevesados circunloquios y las fórmulas floridas. Los israelíes tienden a ir más al grano que los europeos y, específicamente, mucho más que los españoles. Son más directos y, en ocasiones, nos resultan cortantes. Están más acostumbrados a ver las cosas con un principio y un fin concretos y determinados. Por lo demás, a los españoles no nos debería resultar muy distinto el ambiente de negocios de allí: los israelíes construyen relaciones personales con sus contactos de negocios de forma muy similar a como lo hacemos nosotros.

Es importante recordar que Israel es un país caracterizado por la religión. Eso no significa que todo el mundo sea un ferviente practicante, ni mucho menos, pero no está de más que te asegures del grado de religiosidad de tus contactos de negocios, para estar atento a cuestiones como los restaurantes a los que podéis acudir juntos y, cómo no, a lo relacionado con el calendario religioso judío, más allá de lo del sábado, como ya he mencionado. No olvides, además, que no todos los israelíes son judíos.

Ten en cuenta que hay periodos en los que en España no se celebra nada y, por tanto, son épocas normales de trabajo, pero que en Israel pueden contener importantes fiestas que ralenticen los procesos, como ocurre aquí en Navidad o en Semana Santa. Recuerda también que su calendario es lunar, por lo que las fechas “del año pasado” pueden haberse desplazado ligeramente este año.

Con respecto al idioma, en tus actividades de negocios no tendrás problemas para encontrar interlocutores que dominen el inglés (probablemente, incluso más que tú, ejecutivo-español-medio-que-lleva-treinta-y-cinco-años-aprendiendo-inglés) pero no está de más que vayas allí con unas cuantas palabras y frases útiles aprendidas en hebreo. Su alfabeto nos es completamente ajeno, así que no te molestes en intentar leer nada si sólo vas a estar allí unos días. Por la calle, las señales más importantes suelen estar traducidas al inglés, afortunadamente.

En resumen, existen una serie de pequeñas cuestiones particulares que habrás de gestionar en tus viajes de negocios a Israel pero, en general, encontrarás un ambiente de negocios mucho más cercano al español que a otros como, por ejemplo, el centroeuropeo o el estadounidense.

Foto: david55king.


Un comentario a “60 años del Estado de Israel”

  1. Gravatar mutawakil bin al farsi dijo:

    Lo de la incomprensibilidad del hebreo es un hecho; llevo dos meses estudiando y aún no consigo distinguir los caracteres, por no hablar de la locura del sistema de vocales…a mi entender, mucho más complicado que el árabe…

    20 de Mayo de 2008 a las 16:08:19

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