Privacidad… ¡qué asco!

Anti AdWare/SpyWare campaign box label, por Rosewithan, en Flickr, con licencia CC by. Mañana, debía publicarse en este blog un post que escribí hace un par de días sobre la escasa preocupación que demostramos los españoles por la privacidad en nuestras líneas de teléfono domésticas, a juzgar por la reducida oferta de servicios adicionales de privacidad de Telefónica y, sobre todo, del resto de operadores. Lo he borrado, porque me ha llegado por email algo mucho, muchísimo peor. Lo nuestro con las llamadas de los televendedores no es nada comparado con lo de Italia. El gobierno italiano publicó ayer los datos fiscales de 2005 de toda la población en Internet.

No, no ha sido ningún error. Ha sido premeditado. Incluso se escudan en que la Ley italiana ordena que los datos de las declaraciones estén a disposición del público. Y, claro, en lugar de decir “¡qué ley más ridícula!” e intentar cambiarla, pues van y modifican el anterior procedimiento que consistía en solicitar y recibir por carta los datos de alguien por otro que hace la cosa mucho más fácil: te metes en Internet, buscas el nombre de tu jefe y, subito, ya sabes cuánto gana. Incluso, en un ratito, puedes hacerlo con todo tu departamento o, si no es muy grande, con toda tu empresa. Además, hasta te daban las direcciones y todo, así que si sientes envidia por cuánto gana el del departamento de al lado, ya puedes ir a su casa a partirle las narices o secuestrarle un hijo y exigirle un rescate.

Me pregunto cómo es que si los burócratas lo veían todo tan bien y tan normal, el viceministro de economía, Vincenzo Visco, dice lo siguiente:

Non vedo problemi, c’è in tutto il mondo, basta vedere qualsiasi telefilm americano. Era già pronto per gennaio, ma per evitare le polemiche in campagna elettorale ho chiesto di pubblicarle più tardi.

En mi traducción, es algo así como:

No veo problemas, es así en todo el planeta, basta ver cualquier telefilm americano. Ya estaba listo en enero, pero para evitar la polémica en campaña electoral pedí que lo publicaran más tarde.

Eso sí que es política de alto nivel: decisiones tomadas sobre la base de lo visto en telefilmes americanos y reconocimiento claro y explícito de que la gestión del ministerio está al servicio de los intereses electorales del partido en el poder. Todo en la misma frase. ¡Qué joya de viceministro!

En la misma noticia se recogen las declaraciones de otro destacado servidor de los ciudadanos, Marco Pannella, líder histórico de los radicales, quien dijo que la privacidad no es un concepto que le entusiasme. ¿La suya tampoco? Me pregunto si los datos de los políticos más destacados de Italia también estaban disponibles en la web o esos, por arte de magia, habían sido eliminados. Me huelo lo peor.

Afortunadamente, un exceso de tráfico y una orden del Garante della Privacy pusieron fin a tal desatino, aunque la polémica no ha hecho más que empezar.

Foto: Rosewithan.


Un comentario a “Privacidad… ¡qué asco!”

  1. Gravatar Enésimo ataque a la privacidad de los ciudadanos -- El Blog de Manuel Delgado dijo:

    [...] vez, en Chile. Parece que lo de pasarse por ahí mismo la privacidad de quienes pagan tu sueldo no es patrimonio de la Vieja Europa. Veo en Barrapunto que los datos de seis millones de chilenos, provenientes de varios registros [...]

    13 de Mayo de 2008 a las 08:47:26

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