21 de Abril de 2008 — Manuel Delgado
Los polÃticos y burócratas saben que, cuando se esgrime la lucha contra el terrorismo como objetivo, los ciudadanos estamos mucho más dispuestos a admitir cualquier excentricidad: millonadas gastadas en no se sabe qué, invasiones de paÃses variados, leyes ultra-intrusivas, recorte de libertades, creación de cuerpos de seguridad de dudosa utilidad y legalidad, poderes especiales para los gobernantes… Una vez aprobada la ley en cuestión o la partida presupuestaria, el uso que de ella se hace es de lo más variopinto, olvidando su supuesto objetivo inicial de luchar contra el terrorismo.
Dos ejemplos recientes: en el Reino Unido, un ayuntamiento usa una ley antiterrorista para vigilar a una familia sospechosa de haber mentido en una solicitud de admisión a un colegio público diciendo que sà vivÃan en la zona de influencia del colegio; en España, la nueva ministra de Defensa usa la Unidad de Ciberterrorismo de la Guardia Civil para identificar a los militares que se quejan de la situación de sus misiones en el extranjero.
VÃa Bruce Schneier y Elentir, respectivamente.
[...] para otros fines menos audaces, nunca serÃan aceptadas por la opinión pública. Asà es como leyes antiterroristas acaban usándose para espiar a familias comunes con el único objetivo de comprobar si están intentando conseguir plaza para sus hijos en un [...]
22 de Mayo de 2008 a las 08:11:10
[...] noticias relacionadas con el concepto de el “terrorismo como excusa” ya llegan a tener carácter cómico. Véase esta noticia del Miami Herald sobre un [...]
24 de Mayo de 2008 a las 13:33:39