Terrorismo: qué buena excusa

Los políticos y burócratas saben que, cuando se esgrime la lucha contra el terrorismo como objetivo, los ciudadanos estamos mucho más dispuestos a admitir cualquier excentricidad: millonadas gastadas en no se sabe qué, invasiones de países variados, leyes ultra-intrusivas, recorte de libertades, creación de cuerpos de seguridad de dudosa utilidad y legalidad, poderes especiales para los gobernantes… Una vez aprobada la ley en cuestión o la partida presupuestaria, el uso que de ella se hace es de lo más variopinto, olvidando su supuesto objetivo inicial de luchar contra el terrorismo.

Dos ejemplos recientes: en el Reino Unido, un ayuntamiento usa una ley antiterrorista para vigilar a una familia sospechosa de haber mentido en una solicitud de admisión a un colegio público diciendo que sí vivían en la zona de influencia del colegio; en España, la nueva ministra de Defensa usa la Unidad de Ciberterrorismo de la Guardia Civil para identificar a los militares que se quejan de la situación de sus misiones en el extranjero.

Vía Bruce Schneier y Elentir, respectivamente.


2 comentarios a “Terrorismo: qué buena excusa”

  1. Gravatar Malos tiempos para la privacidad -- El Blog de Manuel Delgado dijo:

    [...] para otros fines menos audaces, nunca serían aceptadas por la opinión pública. Así es como leyes antiterroristas acaban usándose para espiar a familias comunes con el único objetivo de comprobar si están intentando conseguir plaza para sus hijos en un [...]

    22 de Mayo de 2008 a las 08:11:10

  2. Gravatar Privacidad: se cachondean de nosotros -- El Blog de Manuel Delgado dijo:

    [...] noticias relacionadas con el concepto de el “terrorismo como excusa” ya llegan a tener carácter cómico. Véase esta noticia del Miami Herald sobre un [...]

    24 de Mayo de 2008 a las 13:33:39

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