Sana envidia de los EEUU
En las temporaditas que estoy teniendo que pasar últimamente en Estados Unidos, he tenido oportunidad de comprobar un fenómeno que, como español, me resulta verdaderamente extraño y envidiable: la naturalidad con la que los ciudadanos de a pie exhiben con orgullo sus ideas políticas y el apoyo a un partido y/o candidato. Viviendo en un país en el que ser conocido por militar en un partido puede hacer que tus vecinos no te hablen o te miren con recelo (y eso en Madrid, en el País Vasco puedes acabar muerto) y que la gran mayoría de los afiliados de los grandes partidos lo son en la más estricta intimidad, sorprende cruzar cualquier barrio de cualquier ciudad y encontrar decenas de casas cuyo jardín delantero está decorado con una pancarta -en algunos casos, enorme- de apoyo a un partido o, actualmente, a alguno de los candidatos de las primarias demócratas. Un alto porcentaje de coches exhiben pegatinas de apoyo a un candidato a gobernador, fiscal del distrito, alcalde o presidente, sin miedo a que alguien decida romperle las lunas. Igualito, igualito que aquí.
Cuanto menos normalizada está la participación de los ciudadanos en la vida política, más alejados estamos de los políticos, lo que tiene como consecuencia directa e inevitable el asentamiento de una oligocracia que mira a los ciudadanos desde las alturas y nos considera poco más que ganado al que hay que dirigir y, cuando estima necesario, sacrificar.



10 comentarios
¡Hombre! Es que compara usted unas cosas. ¿Como va a ser igual la tolerancia de un país progresista como el nuestro que la del Imperio?…
Es que en Estados Unidos, mal que le pese a nuestros giliprogres, hay democracia. En España no. Una pena, pero es lo que tenemos.
A ver, señores, apliquemonos el cuento. Si en España pasa eso será porquer los españoles somos así… ¿O vamos a caer en ese vicio tan castizo de decir “como es la gente en españa” cómo si nosotros no fuera parte de la “gente”? Por ejemplo, y vaya por delante que no quiere ofender, hay quien aplaude las opiniones vertidas en el, en mi opinión lamentable, blog del Cerrajero, donde se insulta constantemente a los socialistas por el mero hecho de serlo. Y supongo que desde el otro bando habrá quien haga lo midsmo. Así pues en vez de tener envidia, lo que hay que hacer es tomar ejemplo en nuestra vida diaria no quedarnos en las palabras como siempre…
Es más, dogo que toda la culpa no será de los “giliprogres”…el que esté libre de pecado que tire la primera piedra…
Y empero muchos sociólogos creen que la democracia en Estados Unidos está sufiendo una crisis que se manifiesta BRUTALMENTE cada 4 años en forma de abstencion. En España defender ideas liberales o conservadoras en publico invita al insulto. Parece que solo los socialistas pueden defender sus ideas legitimadas por supuestos agravios historicos. Y cuando en una discusion de tipo politioco, que intenta ser conducida de forma racional y bienintnecionada, metes al abuelo y sus batallitas pues normalmente acaba como el rosario de la aurora … En eso sí que estamos los españoles a años luz de las verdaderas democracias.
Mutawakil, nadie le echa la culpa a los giliprogres. Yo sólo he dicho que, mal que les pese a los giliprogres, en EEUU hay democracia. Es decir, a los giliprogres les fastidia Estados Unidos, y sin embargo es, posiblemente el país más liberal y democrático del mundo.
En cuanto a Cerrajero llegas tarde, cerró su blog hace tiempo.
A ver crispal, a lo que voy es que si nos quejamos de que la gente non respeta la manera de pensar del vecino, habrá que aplicarse el cuento. No me vale quejarse de que los de un bandoson muy malos y no me respetan si luego voy yo y hago lo mismo. Y no teofedas pero esto ya lo heos habaldo más veces: se puede tener la razón y perderla por las formas. Y sinceramente quejarse de la iolerancia de la izquierda española, que es un hecho, y luego soltar la “perla” de los giliprogres…en fin, vosotros los interesados en ploítica veréis, a mi plin…
Y respecto de lo del cerrajero, sólo diré una cosa: al hamdu lillah!
Estoy muy de acuerdo en que la responsabilidad de llegar al estado de normalidad de los EEUU (y de otros países) es responsabilidad de todos. Sin embargo, no es menos cierto que, en la línea de lo que dice Crispal, a la izquierda española no le gusta nada cómo funciona su sistema político, a pesar de ser de los más participativos y, en ese sentido, “democráticos”, y no ahorran críticas a “cómo funcionan allí las cosas” relacionadas con la política, cuando deberían -deberíamos- aprender mucho sobre cómo se hace allí. Atención: el que tú puedas poner con libertad -y seguridad- un cartel de tu partido en tu jardín no significa que no critiques a tu adversario político. El que critiquemos la visión que del sistema político de EEUU tiene buena parte de la izquierda española no significa que, al mismo tiempo, no trabajemos por conseguir el mismo nivel de normalidad.
Por cierto, tengo la sensación de que una buena parte de los que atacan a los EEUU diciendo que allí “no hay democracia”, que no son pocos, lo hacen confundidos por el hecho de que, en EEUU, siempre han estado muy orgullosos de no ser una Democracia, sino una República, y eso lleva a más de uno a confundir una forma de Estado determinada con “los valores democráticos”.
Estoy de acuerdo con el artículo de Delgado, En España hay muchos prejuicios sobre muchos temas políticos y sobre todo mucha hipocresía, en gentes que se definen progresistas del PSOE. Toda la culpa la tiene EEUU, pero son los primeros en agarrarse a las moda americanas y en mandar a sus niños a estudiar a USA. Pasa lo mismo con Israel, siempre tiene la culpa del conflicto, y los palestinos son las víctimas. sin analizar que los palestinos no son un pueblo hogéneo, es plural como todos. Y los intransigentes palestinos son igual que los judios fundamentalistas. Pero no, eso no, decir eso queda mal, no es progresista. Pero nuestro gobierno socialista no toma ninguna medida contra Israel. Hipócritas.
En España la única normalidad es ser políticamente correcto, es decir , ser del psoe o simpatizante, los demàs son fachas.