mar
15
2008
¿Llevarías a arreglar una picadora de carne por la que asomase una mano humana? ¿Lucirías por la calle un collar hecho con las orejas de tus víctimas? ¿Llevarías a arreglar a una tienda de informática un ordenador rebosante de fotos de pornografía infantill? Si has contestado sí a cualquiera de estas preguntas, eres un degenerado y un gilipollas. Tranquilo, no estás solo en el mundo.
¡Jajajajajajajaja!
16 de marzo de 2008 a las 14:01:57
Cuando leí la noticia, lo primero que me vino a la mente fue que qué gilipollas hay que ser para hacer esto. Sin embargo, un rato después pensé en añadir algo al artículo pensando en las cuestionables prácticas de protección de la privacidad de la tienda de ordenadores.
Salvo que fuera absolutamente imposible no ver una imagen de ésas (p. ej. – si sólo hubiera un usuario creado en el equipo y tuviera como papel tapiz del escritorio una foto comprometedora), la única forma de darse cuenta del asunto es mediante un “vamos a ver qué son estas fotos que tiene aquí el tío éste”. Ni siquiera aunque se tratase de archivos con nombres sospechosos del tipo “niña de once años montándoselo con mi cuñado.jpg” estaría justificado que el de la tienda de informática se metiera “a ver qué es”. Conclusión: si llevas tu ordenador a reparar, asegúrate de que no haya en él nada que no quieras que vean los imberbes de la tienda (que, muy probablemente, se dedican a buscar “tesoros” en los ordenadores que reparan). Como siempre, lo mejor es la encriptación (por ejemplo, http://manueldelgado.com/2007/12/16/acerca-de-truecrypt/)
16 de marzo de 2008 a las 16:07:48