ThinkingRock y Getting Things Done21 de Febrero de 2008 — Manuel Delgado
Si bien la metodología Getting Things Done admite el uso de ayudas de lo más tradicionales para organizar tu tiempo (carpetas, libretas, notas adhesivas, …), en los tiempos que corren no está de más contar con una herramienta informática para estas tareas. Igual que con los recursos de información sobre GTD, Internet nos ofrece múltiples aplicaciones que afirman ajustarse a esta metodología. Llevo alrededor de un mes usando la aplicación gratuita ThinkingRock 2 y, a decir verdad, estoy bastante satisfecho con ella. Como con todas las tendencias de gestión y organización, no hay que caer en el error de que una aplicación y un barniz sobre la metodología son suficientes para que cambie tu vida, pero tanto GTD como ThinkingRock permiten empezar a mejorar casi desde el primer día de uso. Es relativamente sencillo integrar ThinkingRock y Microsoft Office Outlook 2007 (no así la versión 2003, que tiene un problema no resuelto al importar ciertos archivos de iCalendar), así que se elimina el problema de tener que mantener dos calendarios separados -personalmente, no lo usaría si tuviera que hacer esto-. Además, existe un complemento para ThinkingRock que te permite llevar el control de tus acciones y recopilar tus pensamientos en tu PocketPC, por lo que tienes la posibilidad de realizar dos de las funciones principales de GTD, capturar y revisar, en cualquier lugar. Seguramente, ThinkingRock y su complemento para PDA pueden mejorar en ciertos aspectos tanto de usabilidad como de integración, pero son más que suficiente para comenzar a trabajar, o sea, para "get your stuff done", que es de lo que se trata, al fin y al cabo. GTD y Getting Things Done son marcas registradas de David Allen & Co., usadas aquí con fines informativos. 3 comentarios a “ThinkingRock y Getting Things Done”Haga un comentario |
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La metodología 


Yo miro este tipo de asuntos con cierta reserva. No porque me disgusten sino porque creo que son modas en la gestión de empresas que llegan y pronto otras ocupan su lugar. Yo en realidad confÃo solo en principios de gestión económica sólidos. Si te fijas, estas metodologÃas (TQM, BPR, QFD, benchmarking, JIT, etc), que son sacadas frecuentemente de plantas de producción, no son más que truquis con los que hacer que los miembros de una organización (con lo que conllevan esos cambios en ciertas culturas empresariales) se adhieran tan fielmente como sea posible a esos principios sin mucho dolor. El mérito esta en los economistas.
My two cents…
22 de Febrero de 2008 a las 15:17:26
Comparto una parte de tus precauciones. Efectivamente, todas las metodologÃas de gestión y de calidad tienen los dÃas contados y la explicación suelen ser los intereses comerciales que se mueven alrededor de ellas (tanto de los implantadores, certificadores y gurús, como de los que quieren distinguirse del resto por aplicar otras metodologÃas novedosas). Por tanto, ninguna metodologÃa es “definitiva”.
Sin embargo, eso no significa que su aplicación no reporte ventajas a la empresa. Antes bien, sin metodologÃa, sólo hay caos. Lo que ocurre es que da igual que sea una metodologÃa propia (una forma ordenada y sensata de hacer las cosas diseñada dentro de la empresa de manera más o menos formal) o una metodologÃa famosa y reconocida: lo que importa es trabajar bien, con objetivos alcanzables, requisitos conocidos, procesos establecidos, resultados esperables y efectos medibles. Si una metodologÃa estandarizada te da todo eso, te ahorras el proceso de ensayo-error y, además, permites que los demás puedan evaluar tu forma de hacer las cosas mediante criterios unificados. La pena es que, en demasiadas ocasiones, las metodologÃas se implantan sólo para conseguir un sellito que poner en las ofertas, en lugar de con la intención de mejorar de verdad.
23 de Febrero de 2008 a las 00:19:01
Yo creo que la metodologÃa más adecuada es la de Godzilla o Carnosaur, es decir, comérselo todo.
23 de Febrero de 2008 a las 01:15:46