¿Feeds RSS completos? No siempre.
Leyendo ayer esta entrada de Microsiervos sobre el lanzamiento de Soitu.es, me sorprendió un párrafo en el que Wicho enlazaba a otro post de hace tres años en el que Alvy defendía, sin condiciones, el que los blogs publiquen sus artículos de forma íntegra en los feeds RSS, en lugar de sólo una sinopsis o las primeras líneas. Incluso llegaba a llamar “ratas” a los que conscientemente usaban esa opción. No puedo estar más en desacuerdo con esa postura. Trataré de explicar por qué.
En el mundo empresarial, muy a menudo se confunden los objetivos, la estrategia y las tácticas. Son conceptos bien definidos y, sin embargo, no es extraño oír frases que los mezclan y confunden todos en una amalgama imposible de digerir como “nuestro objetivo es expandirnos por Europa mediante la compra de empresas“. Pues si esto es así en las grandes compañías, ni que decir tiene que el mundo de los blogs tiene aún menos claro este asunto, aunque muchos de los más famosos sean o pertenezcan a empresas ya con un cierto tamaño. El mostrar o no los feeds completos es una táctica, que será incorrecta sólo si no encaja en la estrategia marcada, es decir, si no ayuda a conseguir los objetivos. No es una cuestión de etiqueta, sino de adecuación para conseguir los objetivos que el blogger se haya marcado. Si tu objetivo principal es aumentar el número de visitas a tu blog, mostrar los feeds completos es contraproducente, a todas luces. La única discusión que cabe es si los objetivos que te has marcado son los más sensatos, pero ése es otro tema.
Todo este asunto me ha recordado un post de hace poco más de un mes de Scott Adams, el dibujante de Dilbert, a quien admiro profundamente como sabe cualquiera que me conozca o que leyera este post que le dediqué. Adams explicaba por qué iba a escribir menos en su blog y, aunque no lo expresaba así, por qué iba a comenzar a recortar sus feeds RSS. El asunto es muy sencillo. Con su blog, Scott Adams se había marcado varios objetivos, entre los que destacan:
- Generar ingresos mediante la publicidad mostrada en el blog.
- Convertir en nuevos fans de Dilbert a los lectores de su blog que no lo fueran.
Desde que comenzó la andadura del blog, Scott ha escrito, con escasísimas excepciones, un post diario, ha revisado y moderado los comentarios (cientos al día) y ha mantenido contacto directo con algunos lectores que le preguntaban o contaban cosas especialmente interesantes. No hace falta explicar que todo esto supone una gran cantidad de trabajo. Me consta que los primeros meses de su blog fueron exitosos y las visitas y los ingresos por publicidad no dejaban de crecer pero, en ese post del mes pasado, Scott explicó que, desde hacía algún tiempo, la cosa ya no era así: la mayoría de la gente se estaba pasando a leer sus artículos a través de RSS, con lo que las visitas no sólo no crecían sino que disminuían, así como los ingresos. Para rematar la cuestión, al tratar todo tipo de temas en el blog, muchos de ellos polémicos y vistos siempre desde su habitual perspectiva ácida, lo único que estaba consiguiendo es que los lectores que abandonaban el blog enfadados por algún artículo concreto extendían su enfado hacia el resto de la marca Dilbert. En resumen: que cuanto más trabajaba Scott en su blog, más caían sus ingresos, a pesar de que determinadas métricas (personas que leían sus posts en cualquier medio, por ejemplo) se mantuvieran al alza. Por eso, Scott tomó varias decisiones hace un mes:
- Escribir menos, para reducir el efecto de los rendimientos decrecientes.
- Escribir sobre asuntos menos polémicos, para cabrear menos a sus lectores.
- Recortar los feeds, para animar a la gente a ir al blog directamente.
Tácticas todas ellas y coherentes con la nueva estrategia, orientada a conseguir los mismos objetivos de antes.
Espero que haya quedado claro por qué no estoy de acuerdo con la crítica feroz a los feeds RSS que sólo muestran resúmenes: hay ocasiones en las que puede ser perfectamente aconsejable.
Imagen cortesía de photopia / HiMY SYeD, según licencia CC-by.



4 comentarios
Entiendo lo que dices, aunque por lo extendido que está el uso del RSS me cuesta pensar que los ingresos se vengan abajo por su uso. Como ejemplo voy a coger la página error500, popular y con datos de usuarios y suscriptores públicos: 200.000 usuarios únicos al mes, poco más de 27.000 suscriptores. Algo más del 10% no puede suponer un derrumbe. Por otro lado, se puede meter publicidad en los feeds RSS.
Creo que la tendencia actual en Internet de no molestar al lector-usuario (llevar una publicidad no intrusiva allá donde el usuario va) es más rentable, y de paso más honrada, que dificultarle la vida para que vaya donde el webmaster quiera (donde tiene la publicidad).
Muy interesante la reflexión en cualquier caso.
Estimado Skotperez:
Gracias por tu mensaje.
Yo no daría tan poca importancia a los usuarios de feeds. Siguiendo con tu ejemplo, 27.000 sobre 200.000, que es casi un 14%, puede significar la diferencia entre perder y ganar dinero, es decir, entre que el negocio sea rentable o tenga que cerrar. Efectivamente, puede incluirse publicidad en los feeds pero, por net-etiqueta, no tanta y, por otros motivos, no tan efectiva, así que no se puede hacer una sustitución 1:1 entre un lector de tus feeds y un lector de tus páginas en términos de rentabilidad potencial.
En cualquier caso, repito lo que dije ya en su momento: los feeds son sólo una herramienta y decidir si se muestran completos o no, una táctica que debería estar enmarcada en una estrategia. Si tu estrategia es el “don’t do evil” (no “don’t be evil”, que parece mentira que algunos quieran dar lecciones y ni siquiera usen la expresión correcta -lo digo por ese trackback que hay a este artículo-), los feeds parciales no encajan en ella. Pero el que queramos -y debamos- mimar al usuario, ponerle las cosas fáciles y prestar un servicio excelente no quita para que juguemos con cierto nivel de holgura en nuestras decisiones.
Me reafirmo, por tanto, en mi tesis de que no se puede criticar a los feeds RSS cortados en sí mismos, puesto que puede haber ocasiones en que encajen perfectamente en la estrategia del sitio o blog. Los típicos decálogos de “qué hacer y qué no hacer para tener éxito en Internet” están bien para rellenar espacio en tu blog cuando no tienes nada más de qué escribir, pero los negocios no se hacen con decálogos, sino con un análisis sensato de cada decisión.
Un saludo,
Manuel Delgado
No tengo mucha experiencia en hacer negocio por Internet, y menos con publicidad. Sé que hay muchos más factores de los que yo manejo aunque el sentido común me sigue recordando aquel gastado y viejo lema de “el cliente siempre tiene razón”…
Un placer charlar contigo Manuel, a pesar de no compartir completamente puntos de vista
Lo mismo te digo, skotperez. ¡Qué aburrido sería el mundo si todos pensáramos igual! Ya coincidiremos en otras cosas