De Solbes, el conejo y por qué suben los precios

Los socialistas de todos los partidos tienen por costumbre considerar al ciudadano como un ser estúpido, carente de razón, que necesita de los políticos y sus leyes para sobrevivir pues, de lo contrario, su libre albedrío sólo le traería consecuencias nefastas. En cierto modo, coincido con esa visión del ciudadano normal como un ser bastante tonto, pero no por ello pienso que deban llegar los políticos a “salvarnos” sino que, más bien al contrario, pienso que se nos debe dejar toda la libertad del mundo para equivocarnos y asumir las consecuencias de nuestros errores, pues sólo así se puede confiar en que algunos tontos aprenderemos y, la próxima vez, no nos volveremos a equivocar.

Digo lo anterior para dejar claro que no confío en que sean los políticos los que vayan a frenar la subida de los precios salvo, eso sí, que decidan hacernos más pobres e infelices promulgando leyes a diestro y siniestro (lo que se llama vulgarmente tapar un roto con un descosido). Antes bien, igual que pienso que no se les puede pedir a ellos la solución, sí creo que se les puede pedir algún tipo de responsabilidad: recordemos que una buena parte del aumento de los precios actual se da en productos y servicios enormemente subvencionados, regulados o gravados. Igualmente, y aunque repito que no creo que esté -ni que deba estar- en manos de los políticos luchar contra la inflación, sí está en su terreno analizar la situación correctamente, informarnos con sinceridad y puntualidad y, sobre todo, incorporar los datos reales de inflación a su gestión, sin escaquearnos la realidad por temor a sufrir en las urnas. Esto es lo que ocurre si convences a tus votantes de que tú, como político, eres la solución de todos los males: cuando se te vuelven locas unas cifras que no puedes controlar, sólo puedes negar la realidad y/o culpar a los demás de no dejarte hacer bien tu trabajo (asqueroso ciudadano que desoye mis sabios e infalibles consejos), pues reconocer que no está entre tus capacidades el resolver el problema es torpedear tu propio chiringuito (si no pueden resolver nuestros problemas, ¿por qué les pagamos el sueldo?).

Así las cosas, este fin de semana hemos estado demasiado ocupados con los conejos del Ministerio de Agricultura, las compras navideñas y los cafés de Solbes para hablar de la bomba de ETA. Todo este asunto, sólo me lleva a tener estos pensamientos:

  1. Seguramente, el precio del conejo llegará a máximos históricos estas Navidades (como decía antes, los políticos sí son capaces de crear este tipo de problemas, no de resolverlos).
  2. Me pregunto cuántas veces se ha acercado Solbes a pagar en la barra de un bar en los últimos quince años.
  3. ¿Sabe Solbes cuánto vale un café? A ver si resulta que piensa que un café vale cincuenta céntimos y, un día que vio a alguien pagar dos cafés con dos euros, pensó que estaba dejando un euro de propina.
  4. Si no hay imágenes de gente desmembrada en la tele, las bombas no causan sensación alguna.
  5. Los ciudadanos de a pie somos de indignación fácil al ver que el Ministro de Economía no es capaz de arreglar el problema de la inflación, pero somos incapaces de reconocer motu proprio que la solución está en nuestras manos: moderación en el consumo y menos ansias por cambiar de consola de videojuegos aunque haya que pagarla con la nómina del mes siguiente.
  6. Sólo los subidones en las cuotas de las hipotecas son capaces de alejarnos de los restaurantes y los centros comerciales y eso sólo si el banco no nos ofrece una forma flexible de pago de nuestra tarjeta de crédito, en cuyo caso nos reímos de Solbes, del conejo, de las bombas de ETA y de la inflación y nos vamos gustosos a gastar hoy la paga extra del verano que viene en tiendas, agencias de viaje y restaurantes.
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google
  • BarraPunto
  • Meneame
  • Technorati
  • Wikio
  • TwitThis

2 comentarios a “De Solbes, el conejo y por qué suben los precios”

  1. Gravatar seleucus dijo:

    No puedo imaginarme el escándalo que se montaría si ETA dinamitara una granja de conejos.

    17 de Diciembre de 2007 a las 17:20:52

  2. Gravatar Manuel Delgado dijo:

    Je, no se me había ocurrido.

    17 de Diciembre de 2007 a las 19:36:53

Haga un comentario



Suscríbete

cargando...
Sígueme en http://twitter.com