3 de Noviembre de 2007 — Manuel Delgado
[...] Sin acceso a la energÃa, la vida es brutal y corta. El incierto impacto del calentamiento global en el futuro lejano debe ser puesto en relación con los desastres del presente. [...] Dada la incertidumbre cientÃfica y nuestra relativa impotencia con respecto al cambio climático, me parece que está claro cuál es el imperativo moral de esta cuestión.
John R. Christy es director del Earth System Science Center en la Universidad de Alabama en Huntsville y uno de los participantes en el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, co-ganador del Premio Nobel de la Paz este año.
El artÃculo completo, aquÃ. VÃa Ajopringue.
SÃ, en LD hablan de eso hoy. Es un escándalo. El clima ha cambiado siempre. Por eso Groenlandia se llama asÃ, porque significa “tierra verde”. Y ahora ya no lo es, porque el clima cambió cuando los daneses ya le habÃan puesto ese nombre, es decir, hace cuatro dÃas y antes de la Revolución Industrial. El clima cambia solito, sin ayuda de nadie.
Además, el Nobel de la Paz es un premio sin sentido. Primero, porque lo que importa de verdad es la libertad, y a veces hay que partirse la cara para conseguirla. Segundo, porque Gore fue el número dos del tÃo que arrasó Serbia hace una década. Toma paz. Lo que hay que ver…
3 de Noviembre de 2007 a las 13:25:32