7 de Abril de 2007 — Manuel Delgado
Leo con sorpresa (y asco) en ProtestanteDigital la noticia de unos alumnos musulmanes, en Nigeria, que mataron a palos y quemaron a una profesora cristiana que les vigilaba en un examen… porque se le ocurrió requisarle a uno de ellos un ejemplar del Corán.
¿Que estás copiando en un examen y una perra cristiana te pilla? Pues nada, invocas a Alá, le das una soberana paliza y luego quemas su cadáver. La vida es mucho más sencilla cuando Alá te protege, está claro.
VÃa Protestantes.