26 de Mayo de 2005 — Manuel Delgado
El progre-feminismo español tiene un reto delante de sus narices: mostrar la misma virulencia en criticar las palabras de Bono sobre Esperanza Aguirre que la que mostrarÃa si el comentario hubiera ido de las filas del PP a los bancos del PSOE. SerÃa de esperar que los colectivos de defensa de los derechos y la dignidad de la mujer no dudasen ni un momento en salir a defender a su congénere Aguirre. SerÃa de esperar… pero yo no lo espero. Aún es más, no me cabe duda de que se callaran como meretrices.
Una muestra más de que, para la izquierda, la dignidad, los derechos, el respeto o la libertad son propiedad de sólo unos pocos. Concretamente, de los suyos.
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